Piérdele el el miedo a estar solo

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, Sexo y relaciones

Por Alexandra G Roca Foto Shutterstock

“Padecemos una especie de subdesarrollo emocional que nos impulsa a ciertas conductas autodestructivas, tanto en nuestra vida pública como en la privada” Claudio Naranjo (Clan, 1984)

 

Soledad… probablemente uno de los sentimientos más temidos y paralizantes que el ser humano puede experimentar, por su condición de ser un ente social, lo que le crea la necesidad de entrar en contacto con otros. Pero realmente le tememos porque desconocemos qué es, y solemos confundir soledad con estar solos. Estar solos es uno de los actos más bellos y enriquecedores que nos podemos regalar, pues resulta la mejor forma de conocernos, enfrentarnos y superarnos.

El temor causa aprensión y malestar, deberíamos afrontar y entender que estar solos, con nosotros mismos es una oportunidad reflexiva de aprendizaje que no tiene nada de negativo” así lo explica la psicóloga clínica Priscilla Montero Torres.

Todos podemos en un momento determinado sentirnos solos, e incluso temerle a la soledad, pues el sentimiento no se define por perfil.

La raíz del “problema”

Este temor radica a su vez en el miedo al abandono, que usualmente se da en quienes ya lo han experimentado, ya sea abandono por parte de uno o ambos progenitores, de una pareja o alguien muy cercado. Este sentimiento no discrimina sexo ni edad, y es más común de lo que pensamos, sólo que pocos nos atrevemos a verbalizarlo.

Para poder evitar entrar en temor, y caer en la posibilidad de desarrollar una fobia, se debe comenzar a trabajar a la persona desde los primeros años de vida, cuando se va formando su auto concepto, estima, valía, sistema de creencias y valores, aconseja la psicóloga Heydi Camilo Hilario del Centro Ana Simó.

“Cuando creo una relación empática conmigo misma, voy a desarrollar una relación de empatía con otras personas, y eso hará que la vinculación se dé desde el respeto, la asertividad y el buen trato” señala la experta.

Así mismo, Montero explica que el estar solo es parte también de estar en compañía, es decir, una separación no significa que estás solo.

El sentimiento que te frena…

Existe una presión social por tener pareja, que en la segunda mitad de los veinte se va incrementando, y si nos dejamos, nos lleva a estar en lugares o con personas que no nos brindan paz y todo ello por el miedo a quedarnos solas, porque hemos entendido que el estarlo es negativo, es reflejo de rechazo y/o falta de amor de los demás para conmigo.

Y este escenario es el que toma mayor relevancia, y el primero que nos llega a la mente cuando pensamos en estar solos, porque asumimos que la familia y los amigos, al ser grupos conformados por más de un individuo nos dan garantía y estabilidad, mientras que la pareja se trata de un solo ser, lo que resulta más angustiante a la hora de aprender a soltar.

Si nos ponemos a repasar nuestro entorno, vamos a dar con esa amiga, prima u conocida que está en una relación de pareja en la que no desea estar, pero se escuda en el típico “y si no encuentro a otra persona como él”, aunque evidentemente “él” ya cumplió con su propósito en su vida. Otra excusa común es “ ya tenemos mucho tiempo juntos y no me voy a poner más joven ¿sabes?”.

El manejo de las emociones, expresar lo que sienten y a qué le pueden temer, fomentar una buena comunicación, acompañamiento y desarrollar inteligencia emocional serían las claves para eliminar el miedo de estar solos”, Priscilla Montero Torres (@bienestarintegral.rd)

Camilo explica que podemos detectar que estamos en una relación sentimental por miedo a la soledad porque cuando nos planteamos la posibilidad de terminar la relación inmediatamente o lo hacemos un hecho, sentimos angustia, malestar, incertidumbre, ansiedad y desesperación.

Esto nos lleva por senderos en los que le abrimos las puertas a parejas sin tener en cuenta los valores, las creencias y costumbres de dichas personas. Incluso, podemos iniciar una relación consciente de que ese ser es exactamente lo contrario de lo que deseamos, pero la angustia de estar solos supera la de estar acompañado de la persona equivocada

Este estar sin desear va a desembocar en una relación de dependencia, donde “no puedo estar sin ti”, pero más que tú como persona, lo que necesito es la compañía.

“Si  esa persona vive desde el maltrato se va a aprovechar del dependiente. Con el tiempo el dependiente demanda tanto emocionalmente que llega a ser una carga para el otro y se vive en una relación toxica de ambos lados”, reflexiona Camilo.

El mayor problema radica en que esa relación basada en el miedo al abandono –necesitando el abandono– hace que se viva de una forma tan intensa que se crean ciertos elementos adictivos y un círculo vicioso difícil de dejar atrás.

Miedo vs. Amor propio

“ Si no cuento conmigo, ¿con quién más puedo contar”, anónimo. 

A medida que vamos tomando consciencia de la importancia que tiene para ser feliz conocerse y conocer su valor, el tema del amor propio toma preponderancia. Entonces, ¿cómo es que si estamos conscientes que cada quien es único, irrepetible e invaluable, dejamos que un miedo, inculcado socialmente, ponga en juego nuestro bienestar integral?

“El miedo es lo contrario al amor. Si existe amor real no debemos de sentir miedo”, analiza la psicóloga clínica, Priscilla Montero Torres.

El problema subyace en la inexistencia de una valoración adecuada, afectiva y basada en el auto-conocimiento. El amor propio se ve minimizado dándole cabida a las inseguridades e incertidumbres, haciendo que nos acomodemos en lo conocido y pensando, sintiendo y actuando en base al miedo, continúa explicando la especialista.

El psicodramaturgo, terapeuta gestáltico y escritor argentino Jorge Bucay, escribió Camino del encuentro,  un libro en el que nos da herramientas y nos muestra distintas rutas para aprender a amarnos y ser felices con nosotros mismos.

El autor inicia su libro ilustrando la belleza de la soledad y señalando cómo es necesario que seamos capaces de estar con nosotros mismos para estar con los demás. “Este rumbo, último, solitario, personal y definitivo, sería bueno no olvidarlo, es nuestro puente hacia los demás, el único punto de conexión que nos une irremediablemente al mundo de lo que es”.

A lo largo de sus páginas resalta  que el amor real es aquel que te permite elegir a tu pareja todos los días y ser elegido por ese ser.

“Masturbating: No tiene una connotación sexual, es un concepto con el que prefiero llamarle el arte de vivir y disfrutar de la vida tanto en soledad como en compañía”, Heydi Camilo Hilario.