Detox digital

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, Sexo y relaciones

Por Alexandra G Roca Foto Ollyy

“Somos demasiado jóvenes para estar tan tristes”, dijo Sara Herranz. Cuando leí esa frase en las redes sociales pensé que no tenía sentido, pues todo lo que ves en ellas es un mundo de rosas y fantasía, colores y alegrías. Pero, la autora expresó en una entrevista para el periódico El País, que para ella refleja el desencanto de los jóvenes con la realidad que les ha tocado vivir, una que tiene muchos matices. Uno de ellos es la necesidad de exponer nuestras intimidades, incluyendo las de pareja en las redes sociales.

La encargada del área de Sexualidad y Pareja del Centro Vida y Familia de Ana Simó, Heidy Camilo, señala que hoy en día las pruebas de amor ya no son sinónimo de tener relaciones sexuales con una pareja, sino conocer las contraseñas de las redes de tu ser querido y sobre todo, estar presente en sus cuentas a través de fotografías, comentarios, ‘me gustas’, stories y demás.

“Esto no es más que una presentación pública de que esa persona me pertenece”, puntualiza la experta. Este comportamiento se ha “normalizado”, y raro es que pase lo contrario. Sin embargo, no es del todo saludable.

El problema no está en las redes sociales, sino el uso que le damos. A veces es bueno auto-analizarnos, aprender a ser autocríticos, para saber si están causando estragos en la pareja y necesitamos hacer un “detox” de estas plataformas.

Camilo explica que “el daño viene cuando permitimos centrar nuestra vida conyugal en ellas. Si estamos felices o hay un problema lo publicamos, haciendo partícipes en la relación a un sinnúmero de personas, cuando realmente debe ser una diada, es decir, una relación de dos. Cuando se utiliza alguna red social para difundir los problemas de pareja, se rompe la intimidad de la relación. Ahí está el peligro”.

Importante saber que… No existe un protocolo (aún) del tiempo “adecuado” para publicar que estamos en una relación, ni de cómo ser el community manager de ella. Cada pareja juega con sus propias reglas. Pero, sí existe el consenso y la comunicación; poder llegar a un acuerdo para que ambos se sientan cómodos.

 

Consejos para hacer un stop

Si sientes angustia al no estar conectada o presión de publicar los momentos que compartes con tu pareja, sus detalles y atenciones, o si te encuentras bien sentimentalmente o no, entonces es momento de examinarte y tomar precaución. Estas técnicas te ayudarán a lograrlo.

1  Ayuna digitalmente. Es decir, retírate un tiempo de una o varias redes sociales. El primer paso es saber para qué tienes y utilizas estas herramientas.

2 Como todos los procesos adictivos, se trata de ir un día a la vez. Intenta dejar el celular en casa de vez en cuando, o tenerlo en una gaveta cuando estás en ella.

3 Haz algo productivo con las manos: pintar, tejer, escribir… esto te ayudará a manejar la ansiedad.

4 El autocuidado y la vigilancia son importantes para no caer en la obsesión. Si no eres capaz de lograrlo por ti misma, pídele a alguien cercano que te ayude y te señale cuando estás haciendo un mal uso, o uso excesivo de las redes.

5 Trabajen la inseguridad si se da el caso de que uno de los dos exponga más que el otro la relación y esto sea motivo de conflictos. “Si la necesidad es marcar territorio, entonces hay que trabajar la inseguridad, porque si se está en una relación donde la pareja la lleva a lugares significativos y comparten con quienes son importantes para él o ella, el hecho de que le moleste que no lo ponga en una red social tiene que ver más con la inseguridad que con el sentido de estabilidad y de seriedad que se le está dando a la relación”, expone Camilo.

Lo más importante para este proceso es saber que las redes sociales ni aportan ni le restan a una relación. Éstas sencillamente son una ventana en la que decidimos conscientemente exponer o no a nuestras parejas.