¿Dudas de tu pareja?

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, Sexo y relaciones

Por Alexandra G Roca Foto Fuente externa 

La confianza y la comunicación son dos de los principales pilares que fortalecen o destruyen una relación. Cuando las dudas empiezan a rondar, y a representar problemas y peleas, es un buen momento para analizar qué está pasando, y porque no estás confiando en tu pareja y buscar el origen de las incertidumbres y temores.

Los seres humanos tenemos la facilidad de destruir con los pies lo que construimos con las manos, dígase la confianza que poco a poco nos ganamos la perdemos con un acto, una palabra, una mentira. Aunque, a veces no necesitamos de algo tan contundente como una traición para perderla, sino que con pequeños detalles, con mentiras “blancas” u la omisión de información, lo hacemos.

La psicóloga Heydi Camilo, explica que las personas han tipificado el mentir, poniéndole color a aquellas mentiras que el ser humano asume son minúsculas, diminutivas, que no buscan dañar al otro, y que lo que buscan es salvar una situación. Pero la realidad es que una mentira es una mentira, implica no decir la verdad, ocultar información o distorsionar la realidad.

Resulta curioso por qué lo hacemos, muchas veces decimos mentiras blancas o piadosas sin necesidad como “voy llegando” cuándo apenas estás saliendo de tu casa, como si el decirlo fuera a acelerar el trayecto, ¿Por qué simplemente no decimos la verdad?

“Mentimos para salvarnos, para justificarnos, para evitar algún tipo de sanción, represalia, castigo, porque supuestamente no queremos dañar al otro, o sencillamente porque queremos negarle el derecho a saber la verdad, y engañamos con el objetivo de ganar privilegios o ganar estatus”, señala Camilo.

Las mentiras “blancas” o “piadosas” no se justifican en una relación, porque la verdad siempre saldrá a la luz, entonces el punto es asumir el cómo lo decimos.

Uno de los casos más comunes es cuándo uno se retrasa y dice que está lista(o) en cinco minutos, en lugar de decir “aún no lo estoy, pero me arreglaré lo más rápido posible”. La pareja se puede enojar, pero lo va a entender.

Entonces, el punto es saber que el otro tiene derecho a enojarse lo que no tiene el derecho es a ser agresivo. No podemos controlar el estado emocional del otro, pero se puede evitar empeorar una situación al ser honesto de forma asertiva y empática.

Las cinco mentiras blancas más comunes según Heidy Camilo

Estoy llegando.

Voy a estar lista en cinco minutos.

Voy por tal lugar.

No sé quién es esa persona.

Te ves fabulosa.

No estoy molesta contigo.