La capacidad y sus “límites”

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Por Leandro A. Sánchez Ilustración Rodnikovay

Agobiada por la rutina del día a día, Andrea tomaba el autobús diariamente a las 6:00 a.m. para ir a su trabajo; el mismo que le vendió el tan anhelado “sueño americano”, pero que una vez allí no le hacía sentido.

Residente en el Bronx (Nueva York, Estados Unidos), es una treintañera que ha pasado por muchos tragos amargos, pero que ha hecho de la resiliencia su mejora aliada. Sin embargo, a pesar de que ahora se encuentra en un trabajo mucho mejor que el primero que tuvo cuando llegó a la gran urbe (ahora es gerente de operaciones de una importante franquicia), se cuestiona su quehacer diario, su visión de vida, sobre todo porque entiende que la rutina la está llevando a no rendir lo suficiente, que ha llegado al límite de sus capacidades.

A su parecer, este tormento le impide seguir adelante, a superarse, a ser la mejor versión de sí misma. Pero, ¿qué la mueve a pensar esto?

Comencemos primero por definir el término capacidad, que de acuerdo al Diccionario de la Real Academia, no es más que el conjunto de recursos y aptitudes que tiene un individuo para desempeñar una determinada tarea.  Y en una visión más amplia, Frank Romero, coach personal, ejecutivo, corporativo y de equipos, destaca que se refiere además a lo que nos permite hacer mucho más de lo que estamos acostumbrados. “Por ejemplo, cuando escribo, lo normal es que sea un artículo de mil palabras. A muchos amigos les parece una gran proeza. Sin embargo, para mí esto es lo más fácil y divertido del mundo. Una vez decidí probar mi capacidad y en tan sólo un día llegué a 45 páginas. Eso sí, terminé agotado. Mi capacidad mental no podía más”, dice Romero, resaltando que esto es posible gracias a nuestro potente cerebro. “Y lo mejor es que todos tenemos el mismo. Ni más ni menos”, destaca.

Entonces, si tenemos uno igual, ¿por qué nuestra capacidad humana no es tan parecida a la de los llamados “genios”? Ante esto, nuestro entrevistado manifiesta que tenemos el mismo cerebro que Albert Einstein tuvo para iluminarnos con la teoría de la relatividad; igual que el de Leonardo Da Vinci para realizar hermosas pinturas; el que usó Bill Gates para desarrollar su creatividad al máximo en los ordenadores y el que tenía Michael Jackson al momento de crear sus mejores canciones. “Tenemos lo mismo: un cerebro humano. Por eso nuestra capacidad es tan igual a la de estos ‘genios’. Lo que pasa es que ésta debe desarrollarse. Tenemos que aprender a manejar el funcionamiento de nuestro cerebro para potenciarla al máximo”. ¿Cómo? De la manera en que Picasso lo expresó en su famosa frase acerca de la creatividad, trabajando arduamente.

En vía de desarrollo

Lo primero que debemos saber es que para desarrollar la capacidad humana no necesariamente tenemos que “quemarnos” la cabeza; no tenemos que terminar muertos en la cama al final del día. Mas bien, se trata de cuidar nuestro cuerpo, porque demasiado estrés nos llevaría al punto de no aprovecharlo al máximo. “Muchas personas creen que trabajando más, ganarán más; no sabiendo que está comprobado que después de cuatro horas de trabajo el cuerpo es la mitad de productivo. Y ni hablar del cerebro. Se cansa aún más rápido, cada hora. Por eso, si deseamos comprender mucho mejor lo que estamos leyendo, descansar cada hora, unos cinco minutos, es lo ideal. Y si queremos trabajar eficientemente en algo que requiere esfuerzo físico, por lo menos cinco minutos cada hora. El secreto está en descansar, en hacer una pausa antes de cansarse”, recomienda Romero.

Por lo leído y visto, el descanso es más que importante para fortalecerla, ya que cuando descansas te vuelves más productivo y por ende, más experto en lo que haces. “Si en un día hacías determinada cantidad de trabajo, descansando podrás hacer el triple. Cuanto más practiques algo que te gusta, naturalmente te vas a volver un especialista, en un mejor competidor ante los demás. Y sobre todo, tendrás más tiempo para disfrutar de tu tiempo libre y hacer otras cosas que te gusten”, añade el especialista, propietario de Visage EPC, que ofrece servicios de coaching.

Ahora bien, ¿y los límites?… No los hay, afirma Romero, rotundamente. “Tienes una enorme capacidad humana. Aprovéchala al máximo, empléala en desarrollar más tu creatividad, también en practicar tus deportes favoritos u otro tipo de esfuerzo físico”.

Que el famoso dicho, “puedes con todo lo que te propongas” quede muy dentro de ti…en ese espacio que está disponible para sentirla y hacerla propia cada vez que quieras”, finaliza.

Plan de acción para explotarlas al máximo.

Frank Romero (@fkromero) nos enlista una serie de sugerencias para que aumentes tu capacidad.

 * Vive tu día al máximo.

*  Piensa siempre en positivo; si otros pueden porqué tu no.

*  Rétate, pon más empeño y saca lo mejor de ti.

*  Cuando se ponga difícil toma un receso.

*  Descansa, tu cuerpo y mente lo necesitan.

*  Fija un norte, escríbelo: qué quieres, para qué, cómo lo harás y haz tu estrategia.

*  Vuelve, piensa y escribe qué puedes hacer mejor para conseguir aquello que te propones. Léelo siempre para tenerlo presente.

*  Disfruta todo lo que haces, y al final, cuando alcances tu objetivo, prémiate, mímate y quiérete con pequeñeces, como lo es comerte un helado, por ejemplo.

 

“El secreto para aprovechar y desarrollar al máximo nuestra capacidad está en descansar, en hacer una pausa antes de cansarse”, Frank Romero, coach personal, ejecutivo, corporativo y de equipos.