Conectados socialmente por el amor

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El ser humano es un ente social. Nos provoca felicidad estar conectados con los demás. Tanto así, que la conocida como hormona del amor, la oxitocina, se produce naturalmente cuando hablamos o entramos en contacto con otros, cuando nos acarician o cuando miramos a un bebé, de acuerdo a una publicación en el portal del diario español ABC.

“Está implicada en comportamientos relacionados con la confianza, el altruismo, la generosidad, la formación de vínculos, los comportamientos de cuidado, la empatía o la compasión; tiene un papel fundamental en el comportamiento maternal y sexual, en los comportamientos de agresión y su presencia interviene en la regulación del miedo, eliminando las respuestas de parálisis… Se podría decir que es la hormona de la humanidad”, expresa la experta entrevistada en dicho reportaje, Irene García Peruleo, bióloga que investiga esta hormona.

Es increíble que el mundo nos haya hecho más sociales a través de la tecnología; de que gracias a esto se concluya en un foro empresarial ofrecido en nuestro país de que sólo las empresas socialmente conectadas serán las que tengan futuro. Sin embargo, también nos ha hecho más fríos, prestos a hacer mayor número de comentarios negativos que positivos… y después nos preguntamos por qué el mundo está como está. ¡Despierta! ¡Tú estás contribuyendo!

Dañamos el medio ambiente y muchas veces no nos importa hacer algo al respecto porque perderíamos ciertas comodidades. Aupamos al que tiene más, mientras cargamos con sus errores a los que tienen menos. A otros no les importa herir o matar a los suyos por una causa propia, por su bienestar económico. Entonces me pregunto, ¿será que la humanidad se está quedando sin oxitocina?

Las mujeres somos las mayores productoras de esta hormona, pues su mayor concentración se produce durante el parto y la lactancia, algo que sólo las hembras son capaces de hacer… Cada vez estoy más segura de que nosotras lideraremos el cambio que necesitamos ver en el mundo, pero a veces se nos olvida todo el poder que tenemos para generar amor, para transformar nuestro entorno.

Por si lo habías olvidado, este es tu recordatorio. Yo apuesto a ti, mujer; a tu capacidad de amar. ¿Haces tú lo mismo?  P

 

 

@AiramToribio