Perdí mi trabajo, ¿qué hago?

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Por Pamela Toribio Foto Krakenimages.com

El ex ministro de Relaciones Exteriores, Miguel Vargas, informó en junio que, a causa del coronavirus o COVID-19, la República Dominicana registró la pérdida de 473.000 empleos formales, sumados a que los ingresos aduaneros disminuyeron un 39% y las exportaciones se redujeron en un 27%. Además, alrededor del 90% de los empleos directos del sector turístico se encuentran actualmente suspendidos.

Todo esto se traduce en que estamos viviendo una crisis económica muy fuerte, donde muchas personas se han visto y se verán afectadas con la pérdida de sus empleos. Para tratar este tema conversamos con la experta en finanzas personales, Sarah Despradel (@sarahdespradelm), quien nos ayudará a darles un poco de orientación sobre el uso recomendado para sus fondos de liquidación.

El primer paso. Para que una persona en crisis económica pueda salir de ese estado, lo primero que se le recomienda es trabajar su mentalidad, entendiendo que los sucesos negativos pueden abrir un nuevo comienzo y permitirle evolucionar. En esta situación se deben claras las prioridades,  vivir con enfoque para salir adelante y soltar tabúes que pudieran limitar, así como no permitir que el apego o el miedo al qué dirán nos frenen o impidan que podamos despegar. Sobre todo teniendo mucho orden y presupuestos claros.

Dicho esto, la experta explica que cuando nos quedamos sin trabajo lo más importante es identificar los gastos críticos del hogar para mantener una cobertura de los mismos por un mínimo de tres meses. Este “fondo de emergencia” inicial, generado por los recursos recibidos de la liquidación vendrían a dar tranquilidad en lo que se logra crear estabilidad.

Sin embargo, es muy importante entender que en estos momentos el desempleo no viene porque fracasó un negocio como tal, sino que responde a una crisis mundial. Entender esto es vital para que nuestro accionar sea más conservador a la hora de invertir nuestro dinero.

Debemos tener presente que la realidad de cada individuo es diferente y por esto Sarah invita a evaluar el nivel de riesgo, ya que la pérdida de un empleo no será igual para un estudiante universitario sin hijos, que para un padre de dos niños, o alguna persona con una condición de salud. Conocer esto te permitirá tener menos o más presión al gastar en artículos que no son necesarios.

Bajo este panorama se recomienda tener claridad de nuestro escenario financiero los meses por venir, tener claro todo lo esencial (alimentación, vivienda, servicios básicos), compromisos financieros arrastrados y también, cualquier gasto extraordinario de los próximos meses.

Evalúa. Las opciones de cada quien dependerán del valor que puedan entregar, qué tanto pueden solucionar, su preparación, actitud y experiencia… cualidades que les permitirán evolucionar ante la crisis. Se hace imprescindible ser creativo para tener una actitud abierta a crear entradas extras en lo que recuperas “el trabajo ideal”, así como también tener una visión clara de qué pudieras construir a futuro para sostener tus finanzas.

Optimiza. Una forma efectiva de optimizar los recursos es idear algún negocio que sea coherente a lo que se necesita actualmente. El cambio de las preferencias del consumidor es la principal ventana para dar luz a la hora de brindar nuevas soluciones. Invertir una parte del dinero es una buena medida para garantizar que la misma devaluación no destroce los fondos.

Existe una regla generalizada, 50/30/20, que sugiere que el 50% de nuestros recursos deben ir a gastos básicos, el 30% a consumo personal (esto es cuidado personal, compras, entretenimiento, etc). Y un 20% debe destinarse a gastos financieros. Es decir, si tus gastos corresponden a RD$45.000: deberías costear tu vida con RD$22.500, RD$13.500 serán tu monto para gastos personales y RD$9.000 para gastos financieros.

Cuando ya no contamos con estos ingresos fijos, podemos inquirir en un negocio que necesite poca inversión, generalmente explotando nuestros talentos. Aquí una de las claves vitales para la abundancia financiera, descubrir tus dones, explotar esos talentos y ponerlos al servicio de los demás. Ahí conectarás con lograr que tu pasión se traduzca en beneficios económicos. Es decir, si no sé preparar postres de nada vale forzar un negocio de ventas de brownies, pero si mi talento es la fotografía, disfrutaré las sesiones de fotos, las perfeccionaré y eso naturalmente me permitirá prosperar.

¿Y las deudas? A veces la pérdida del trabajo no es el único problema económico al que te puedes enfrentar. En muchas ocasiones vienen acompañadas con deudas. En estos casos se recomienda hacer un análisis estratégico, ya que por eso se dice que en escenarios de crisis “el dinero es el rey”. Tener liquidez te permitirá crear más dinero. Este no es el momento de descapitalizarte por saldar deudas. Sin embargo, Despradel sugiere tenerlas al día y utilizar el dinero como base para crear más.

Estamos en la mejor época para aprender a educarnos financieramente, quien tiene la disposición puede encontrar mucha información en línea disponible. Tener las finanzas en orden se traduce en una mejor vida en todos los demás aspectos.

¿Qué puedo hacer si me quedé sin empleo y no tengo ahorros? En el episodio titulado 10 preguntas sobre finanzas personales que debes hacerte hoy, del podcast A Todas Mis Chicas, la experta en finanzas y Dave Ramsey’s Master Financial Coach, Aura Cruz, responde esta pregunta con una primera y gran propuesta: “Vende algunas de las cosas que tengas en tu casa, y tienes mucho sin usar, o aquellas que tengan algún valor. Con el dinero de esas ventas podrás apalancarte con una base de capital hasta tanto tengas un ingreso recurrente”.

 

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