Lo que aprendí escuchando “Se regalan dudas”

Fecha

, Comunidad

Por Alexa Muñoz Foto Shutterstock

Uno de los podcasts más populares. Se regalan dudas siempre está en el top de los más escuchados en Spotify. Un programa que busca hablar debatir y cuestionar todas las creencias que tenemos desde pequeñas y cómo existir sin dejar de crecer. Sus hosts son Lety Sahagún y Ashley Frangie, quienes han creado un espacio donde invitan a expertos, amigos y personalidades para “hablar de aquellas cosas que no se hablan, pero de las cuales deberíamos estar hablando” .

Todos sus episodios me han dejado enseñanzas muy valiosas y temas a debatir conmigo misma, pero el episodio que hasta el día de hoy más me ha llegado se titula “La relación con tu cuerpo” junto a su invitada, Zazil Abraham.

En este último año he crecido exponencialmente y me he enfocado en trabajarme a mí misma desde dentro hacia fuera, y esto ha significado visitar creencias y partes de mí que no me gustaban. Para sanar hay que atravesar aquello que nos duele y eso es mucho más difícil de lo que uno se imagina. Requiere de valentía hacer las paces con aquello de ti que no te gusta.

De las cosas con las que he luchado toda mi vida es con la relación que tengo con mi cuerpo, mi percepción de mí misma y cómo he tratado al mismo a través de los años. En este episodio las chicas hablan de cómo pasaron muchos años peleando con sus curvas, invirtiendo tiempo, dinero y mucha energía queriendo cambiarse a sí mismas y encajar en los estándares de belleza impuestos por la sociedad.

Al igual que Zazil, Ashley y Lety, desde muy pequeña estuve expuesta a “dietas” y aún recuerdo con exactitud el momento en el que yo, siendo una niña de 9 años, me percaté de que estaba en sobrepeso. Esto me marcó para siempre y fue el inicio de una relación de disgusto e inconformidad con mi cuerpo.

Cuando esta relación que llevamos con nuestro interior está en falta, todo a nuestro alrededor sufre y nuestro autoestima pobre hace que las relaciones creadas sean difíciles de sobrellevar. Puede sonar como un cliché pero es real aquello de que no podemos brindar amor si no tenemos amor por nosotros mismos. Pasaron años de muchas dietas, bullying en la escuela y muchos golpes a mi autoestima  para poder llegar a un lugar donde estaba “en paz” con mi cuerpo. Aún así, nunca aprendí cómo hablarme a mí misma desde el amor y la comprensión.

Yo era mi peor crítica; la persona en el espejo nunca era suficiente.

Escuchando el episodio me di cuenta que esta relación conmigo misma siempre iba a ser un trabajo en construcción y que ello dependía sólo de mí. Tenía que “desconectarme de quién era para convertirme en quien quería ser”, y yo quería convertirme en una persona mucho más agradecida, quería encontrar paz y aceptación dentro de mi propio cuerpo. Me costó verme en lo que para mí era mi “peor momento” para entender que tenía que vivir el día a día y amar la persona que soy hoy. No necesitas perder 10 kilos para ir a ese lugar que quieres visitar, para usar un bikini, para comenzar un blog, para ser feliz. Todos los días puedo decidir amarme o puedo decidir castigarme y hablarme desde el desprecio, puedo convertirme en mi peor enemiga o mi mejor aliada. Yo elijo.

Todavía esto es un reto para mí que trabajo a diario, pero sin embargo, cada día decido dar un paso a favor del amor propio y del respeto hacia mi persona, teniendo en cuenta que somos más que la piel que habitamos y que el verdadero tesoro está en el alma.

 

 

Mantente informado

Recibe en tu correo actualizaciones diarias
de las noticias mas importantes de la actualidad.