Hace 16 años… Lo que protagonizaban ellas

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Por Leandro A. Sánchez  Fotos Fuente externa

Considerando que la lucha por la igualdad de oportunidades de la mujer ha constituido la mayor revolución social de la modernidad, nos propusimos hacer un viaje al pasado, específicamente al año 2003, mismo en que fueron lanzados a las calles de RD los primeros ejemplares de Pandora. Dieciséis años después y aunque las mujeres han ganado “voz y voto” en terrenos que antes eran impensables (política, economía y académico), ellas siguen luchando para alcanzar esa igualdad efectiva en todos los aspectos de su vida (inequidad salarial y acceso a oportunidades, sólo por citar algunos). Recopilamos una serie de hechos noticiosos protagonizados por mujeres, que se constituyeron, de una u otra forma, en el ancla para seguir escalando socialmente y en la catapulta para ir tras sus sueños. Algunos podrían considerarse superfluos, pero su poderoso trasfondo tiene mucho qué decirnos.

 

Un enlace transformador. Supimos de ella sin previo aviso un sábado por la tarde a través de un comunicado oficial que la presentaba como la prometida del Príncipe de Asturias Felipe VI. Desde aquel momento, Letizia Ortiz dejó de ser la presentadora del Telediario para convertirse en la futura reina de España, ante la mirada escandalizada de quienes no veían con buenos ojos que el heredero de la Corona española compartiera su vida con una mujer divorciada que no tiene “sangre azul”. El 22 de mayo fue un día para la historia.

¿La lección? Que lejos de la cultura elitista que suele existir en la monarquía y de la mala impresión que suele proyectar, muchos de sus integrantes luchan por una mayor apertura social, libre de prejuicios.

La eterna Miss Universo. El 2 de junio la algarabía arropaba las calles de nuestra nación. Amelia Vega desfilaba por la pasarela del certamen de belleza más importante del mundo, Miss Universo, celebrado en aquel momento en la ciudad de Panamá. Todos ante el televisor esperábamos ansiosos su coronación, pues entendíamos prometía mucho. Y así fue. Con tan sólo 18 años se convirtió en la primera dominicana en obtener esta corona (aún sigue invicta), y en demostrar que las dominicanas tienen mucho más que ofrecer. Desde entonces, una carrera de éxitos la acompañó. En la actualidad, tiene tres hijos con el basquetbolista dominicano de la NBA, Al Horford.

¿La lección? Por muy frívolo que suelan parecer este tipo de competencias, Amelia la vio como una oportunidad de trabajar  con los medios internacionales para un mejor entendimiento y aceptación de las epidemias del VIH/SIDA y su prevención, mientras ayudaba a concienciar e incrementar los fondos y recursos destinados para dichas organizaciones.

La princesa del pop. En 1998 una joven Britney Spears debutaba con su Baby One More Time. A sus 17 años conseguía que su primer gran hit fuese número uno durante varias semanas en Estados Unidos. Además, según la revista especializada en música, Billborad, el video de esta canción es el mejor de toda la década de los 90. Y ni hablar del más del millón de copias que vendió con el disco en el que está dicho single. Si bien es cierto que más tarde su vida se tornó algo turbulenta, Britney ha sido ejemplo de tocar bien fondo y tener las agallas de resurgir como el ave Fénix. Entonces no es casualidad que el 17 de noviembre de 2003, en California, recibiera su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, convirtiéndose en la cantante más joven en tener una.

¿La lección? El reconocimiento a Britney entre tantas estrellas del mundo del espectáculo, a pesar de su corta edad es una muestra de que los años no son una limitante cuando se trabaja con ímpetu y profesionalismo. Y que no siempre se necesita tener una carrera de décadas para llegar a ser reconocidos por otros, incluso mayores o de gran trayectoria.

Momento clave. En el 2003, en la ciudad de Monrovia, Liberia, una implacable guerra civil trastocaba y empujaba a miles de mujeres liberianas a organizarse bajo un movimiento dirigido por la activista Leymah Gbowee, mediante tácticas como una huelga de sexo para que los hombres participen en las conversaciones de paz, o una sentada en la que las mujeres amenazaban con desnudarse para denunciar y evitar que los delegados abandonaran el lugar sin una resolución.  El éxito fue rotundo: se puso fin a una guerra que permaneció por 14 años y que culminó con la elección de la primera mujer jefa de Estado de África, Ellen Johnson Sirleaf.

¿La lección? El poder conciliador de la mujer es incuestionable. Además, su postura inquebrantable antes situaciones de vulnerabilidad es digna de admirar. Esta acción colectiva por la paz es una muestra más de ello.

De lavaplatos a máster chef. Aquel año, 2003, fue decisivo para la dominicana María Marte. Llegaba a España, y una vez allí fue contratada como lavaplatos en el afamado restaurante El Club Allard, donde se gestó todo. El chef Diego Guerrero le dio la oportunidad de pasar de la limpieza a la cocina, convirtiéndose finalmente en su mano derecha. Cuando él se marchó en 2013 se quedó al mando, donde tuvo la oportunidad de desarrollar todo su talento y profesión. Gracias a su “lucha constante, sacrificio, vivir sonriendo todo el día y, sobre todo, en una cocina hecha con el corazón, como explicó en una entrevista a la agencia de noticias Efe, su carrera ha sido distinguida con dos estrellas Michelin. Luego de 15 años en la Madre Patria, regresó al país para quedarse definitivamente; cargada de ilusión y con ganas de contribuir a la formación de jóvenes talentos en el área culinaria de su natal Jarabacoa, así como a la preservación, difusión y consumo de algunas plantas autóctonas en peligro de extinción.

¿La lección? Su voluntad de hierro pudo más que todo. Por difícil o lejana que luzca una meta, tarde o temprano pueden materializarse, pues los auténticos héroes “tienen la maestría de la paciencia, el doctorado en la tenacidad y la virtud de la insistencia”, como reza el dicho.

Las reinas del Caribe. El 2003 fue un año extraordinario para la selección femenina dominicana de voleibol superior, que estuvo bajo el mando del entrenador cubano Jorge Garbey. El equipo integrado por nombres como Yudelkis Bautista, Nurys Arias, Milagros Cabral y Juana González, tuvo una apretada agenda internacional previa a los Juegos Panamericanos celebrados en el país ese año, donde RD, luego de derrotar a Brasil en la semifinal, se enfrentó a la poderosa Cuba durante cinco emocionantes partidos. Las reinas nos dieron nuestra primera medalla en voleibol en unos Juegos Panamericanos, y qué mejor que una de oro.

¿La lección? Los años de trabajo sostenido, la captación de talento y un espíritu de competencia, indiscutiblemente son claves para enfrentar los desafíos de la vida. ¿Necesitas una muestra más que la trayectoria de estas chicas?

Contra la guerra.  La abogada iraní Shirin Ebadi, de 56 años, recibió el Premio Nobel de la Paz en el 2003, en reconocimiento a su lucha a favor de los Derechos Humanos, sobre todo de mujeres y niños. Se trata de la primera mujer musulmana que recibe este prestigioso galardón que durante su discurso criticó tanto “a quienes abusan del Corán para defender gobiernos despóticos” como a los que, bajo el paraguas del 11-S, “violan principios fundamentales y el derecho internacional”, como ocurrió con los presos de la guerra de Afganistán, retenidos de forma ilegal en la base de Guantánamo. En este punto, la abogada, primera juez en la historia de su país, denunciaba la “doble moral” de algunos Estados que hace que, por ejemplo, las numerosas resoluciones de la ONU, cuando se trata de los territorios palestinos e Israel, no se apliquen, mientras en el caso de Irak se llegue hasta la ocupación militar.

¿La lección? Su abierta oposición a los líderes religiosos que ostentaban el poder le valió persecuciones políticas, condenas y diversos intentos de silenciarla, pero no lograron su objetivo… todo lo contrario, le dieron más fuerza a sus acciones y reivindicaciones.

Tras un sueño. Ladan y Laleh, las siamesas iraníes, llevaban 29 años unidas, pero en el 2003 decidieron someterse a una operación para dar fin a esta condición. Las garantías de éxito eran escasas, y aunque nadie se atrevía a darle un final feliz a su historia, ellas estaban dispuestas a arriesgarlo todo para ver cumplido su deseo. Su decisión era firme. La operación fue llamada “Esperanza”, y tras 53 horas en el quirófano, los resultados no fueron los esperados, murieron debido a una hemorragia poco después de que sus cerebros fueran separados. Más tarde, en Irán fue nombrado el 17 de enero como el Día de la Esperanza.

¿La lección? Aunque una historia no tenga “final feliz”, puede servir de canal para transmitir un claro mensaje de tesón y voluntad a toda la humanidad.

El papel de la ONU. El tema del Día Internacional de la Mujer 2003, declarado por la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU) era: “La igualdad de géneros y los objetivos de desarrollo del milenio”, atendiendo que “la desigualdad entre los géneros en lo referente a la accesibilidad y el control de los recursos, a las oportunidades económicas y al poder y la participación política es un fenómeno generalizado”. En aquel momento sólo cuatro países (Suecia, Dinamarca, Finlandia y Noruega) habían conseguido una combinación de igualdad aproximada en la matriculación de la escuela secundaria; una proporción mínima de escaños en los parlamentos o asambleas legislativas del 30% de mujeres y un 50% de mujeres en los empleos remunerados en las actividades no agrícolas.

¿La lección? A pesar de que la mujer ha logrado mucho, en poco tiempo, la lucha sigue. En la mayoría de los países siguen teniendo menos acceso que los hombres a los servicios sociales y recursos productivos, por ejemplo, y siguen estando mucho menos representadas de lo que les corresponde en las asambleas nacionales y locales.

Los cánones establecidos, los prejuicios, las normas prefijadas, reglas morales, juicios de opinión… La mujer ha tenido que ir contra la corriente. Sin embargo, esto ha  cambiado gracias al feminismo, a mujeres (y hombres) que han tratado de lograr vindicaciones para ellas. Por eso Rosario Hernández Catalán, en su libro Feminismo para no feministas, nos resume muy acertadamente cuáles han sido los logros alcanzados y que hoy nos parecen tan simples… Una lucha de años que hemos vivenciado en Pandora a lo largo de estos 16 años, y que aún se mantiene…

  • “Puedes votar”, agradéceselo a una feminista.
  • “Recibes igual salario al de un hombre por hacer el mismo trabajo”, agradéceselo a una feminista.
  • “Fuiste a la universidad en lugar de dejar los estudios después del bachillerato para que tus hermanos pudieran estudiar, pues de todos modos simplemente vas a casarte”, agradéceselo a una feminista.
  • “Puedes solicitar cualquier empleo, no sólo un trabajo para mujeres”, agradéceselo a una feminista.
  • “Puedes recibir y brindar información sobre el control de la fertilidad sin ir a la cárcel por ello”, agradéceselo a una feminista.
  • “Eres médico, abogada, pastora, jueza o legisladora”, agradéceselo a una feminista.
  • “Puedes usar pantalones sin ser excomulgada de tu iglesia o sacada del pueblo”, agradéceselo a una feminista.
  • “A tu jefe le está prohibido presionarte a que te acuestes con él”, agradéceselo a una feminista.
  • “Inicias un negocio y puedes obtener un préstamo personal”, agradéceselo a una feminista.
  • “Estás bajo juicio y se te permite testificar en tu propia defensa”, agradéceselo a una feminista.
  • “Posees propiedades únicamente tuyas, agradéceselo a una feminista.
  • “Obtienes la custodia de tus hijos tras un divorcio o una separación”, agradéceselo a una feminista.
  • “Tu marido te golpea, esto es ilegal y la policía lo detiene en vez de sermonearte sobre cómo ser una mejor esposa”, agradéceselo a una feminista.
  • “Te casas y tus derechos humanos civiles no desaparecen dentro de los derechos de tu esposo”, agradéceselo a una feminista.