Manejo del dinero en pareja

Fecha

, Temas

Colaboración Laura Camacho y Kimberly García (@EconomicsData) Foto Elnur

Sí. Lo sabemos. El tema “finanzas” puede ser complicado de tratar con tu pareja, pero es necesario. ¿Sabías que en más de la mitad de los divorcios éstas juegan un papel primordial? Un estudio publicado en la revista Money Magazine, muestra que el dinero es una de las cosas por las que las personas más discuten en su matrimonio.

¿Cuáles son nuestras prioridades financieras? ¿Ahorrar? ¿Disminuir deudas? ¿Invertir? ¿Cuánto podemos endeudarnos?, ¿cuáles gastos podemos sustituir?, ¿cómo podemos optimizar nuestros ingresos?, ¿cuál es el monto mensual de nuestro presupuesto familiar? Debatir estas preguntas en tu relación es esencial para afianzar sus decisiones financieras.

Al asumir el compromiso de estar en una relación, se asume a la vez, el pacto de compartir las informaciones relacionadas a los ahorros, ingresos, deudas y consumo, con claridad y transparencia. 

 

* Manejo efectivo. No existe una fórmula mágica a la hora de cómo cada quien debe llevar sus finanzas, pero sí hay estrategias que pueden ayudarlos a prosperar.

* Coloquen las cartas sobre la mesa. Sé sincera con tu pareja y pídele que lo sea contigo también, aclarando ingresos, deudas, hábitos de consumo e inversiones. A partir de ahí deben definir cómo administrarán el dinero juntos en lugar de como dos personas solteras. Definan también si manejarán las cuentas del hogar por separado, conjuntas o una combinación de ambas.

Establezcan objetivos específicos. Esto significa que las metas tienen que ser reales y con fecha límite. Es decir, cuantificables, estar dentro de sus posibilidades y sujetas a una línea temporal. Deben trazárselas como un equipo para tomar decisiones que les ayuden a acercarse a los mismos.

Realicen y ejecuten un presupuesto realista. Hagan un presupuesto, es decir una distribución y planificación de los ingresos y gastos, lo cual les permitirá aumentar la seguridad financiera familiar. Luego de conocer sus gastos fijos y obligatorios, rastreen el destino de sus gastos personales y realicen los ajustes necesarios para disminuir o eliminar los innecesarios, y enfocar esa liquidez extra en ahorros e inversiones.

Saneen sus deudas. Clasifiquen sus deudas en buenas y en malas. Las buenas son las destinadas a activos que incrementan su valor con el paso del tiempo (educación, inmuebles), y las malas se asumen para adquirir bienes que no son necesarios. Si tienen una deuda mala, es necesario realizar un plan para saldar ese pasivo lo más pronto posible y evitar que los altos intereses intervengan en las metas financieras que tienen en común. La deuda de uno de los miembros, se considera el pasivo de ambos, ya que una vez realices el compromiso, las deudas pertenecen a ambos.

Realicen su fondo de emergencia. La realidad es que nadie está exento a las emergencias y eventualidades que pueden surgir. Por tanto, lo ideal es construir un fondo de emergencia equivalente a, por lo menos, de tres meses a seis meses de sus gastos fijos, el cual pueden administrar en instrumentos de inversión con alto acceso de liquidez.

Desarrollen estrategias para crear el hábito de ahorro. Enfóquense no sólo en el presupuesto de gasto del hogar sino también en crear metas de ahorro, siendo esto lo primero que deduzcan de sus ingresos mensuales.

Adquieran educación e información en el tema “dinero”. Estar informados es necesario para tomar las decisiones más convenientes y sacar mejor provecho de los ahorros, generando intereses con estos. Si tienen hijos, conversen sobre finanzas, no sólo explicándoles los conceptos básicos, sino enseñándoles a cultivar hábitos como el ahorro constante, consumir inteligentemente y administrar su dinero.

Inviertan en productos financieros alineados a sus objetivos. Existen diferentes productos como los fondos de inversión en el que pueden invertir su dinero y retirarlo cuando lo requieran, derivados a corto plazo con opciones a invertir en fechas puntuales durante un año y productos de largo plazo, los cuales se apegan más a las metas mayores a un año, como el retiro, estudio de los hijos, entre otros. Estos instrumentos ofrecen diversificación, liquidez y rentabilidad para sus inversiones.

Tengan presencia en la banca. Es importante que ambos tengan cuenta bancaria y tarjeta de crédito o préstamo bajo su nombre. De esta manera ambos tendrán presencia en el sistema financiero, y ante una situación de emergencia, tendrán acceso a diversas facilidades bancarias.

Dediquen los minutos financieros. Revisen y evalúen lo que están haciendo con sus ingresos y gastos, y si están funcionando las decisiones tomadas. Es importante hacer una revisión constante para tomar medidas y ajustar lo necesario.

Cuando las parejas hablan frecuentemente de finanzas, establecen objetivos, se educan financieramente y ejecutan su presupuesto, construyen una base sólida y fomentan una relación más sana.