Alcanzando la utopía del Bienestar Integral

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, Cuerpo & Alma

Por Alexandra G Roca Foto Shutterstock

“El bienestar integral se compone de todos los factores interpersonales e intrapersonales que conforman a un individuo, de esta manera como seres psico-sociales”, Priscilla Montero Torres, Psicóloga Clínica de la salud & Bienestar emocional.

La toma de conciencia, el bienestar integral, el wellness físico y emocional pareciera una moda pero es una necesidad imperante, si queremos más que sobrevivir, poder vivir y disfrutar nuestros días en la tierra.

Con el paso de los años, vamos percatándonos de la importancia de escuchar atentamente esa vocecita interna que nos guía y nos dice qué realmente deseamos para nuestro beneficio. Para muchos actuar en consecuencia representa un acto egoísta, pues implica ponernos primero a nosotros antes que a los demás. Pero, esto no solo necesario para poder sentirnos en control de nuestra vida, sino para poder optimizar nuestra salud física y mental.

“Nuestro cuerpo es una maquina perfecta y es por esto que debemos de aprender a escuchar qué mensaje nos transmite. Está comprobado científicamente que el bienestar inicia en el aspecto emocional-psicológico y de esta manera se ve reflejado en nuestro molde, que es nuestro cuerpo físico”, explica la Psicóloga Clínica de la salud & Bienestar emocional, Priscilla Montero Torres.

Cuando hablamos de alcanzar el bienestar integral, nos referimos a crear un sistema armonioso, en el que nos sintamos bien con la familia, amigos, pareja y en especial con la relación que tenemos con nosotros mismos.

“Es importante saber que la mente y el cuerpo están conectados, se encargan de brindarnos información de lo que somos, de qué manera funcionamos y las cosas que necesitamos para encontrarnos en un estado óptimo”, Priscilla Montero Torres.

 

Tomar consciencia

Cada inicio de año representa un “boost” de energía, y de ganas de convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos tratando de alcanzar lo que pareciera una utopía: el bienestar integral.

Torres explica que con el paso acelerado con el que estamos viviendo nos hemos convertido en entes ausentes del aquí y del ahora, pues desde que nos levantamos iniciamos una rutina de vida en “piloto automático”, en la cual la falta de tiempo es el protagonista.

“Es curioso pero muy normal, que al ser humano le cueste  “mirar hacia dentro” romper con sus defensas y encontrarse consigo mismo en estado de vulnerabilidad. Buscamos mecanismos para proteger nuestro interior y posibles dificultades que presentamos. De esta manera nos refugiamos en actividades sociales, sobrecarga laboral y demás sin preguntarnos ¿cómo se encuentran las otras partes que nos conforman?”, explica la directora de @bienestarintegral.rd.

Por lo que, estar presente en consciencia plena será lo que nos permita saber que necesitamos y queremos en determinados aspectos de nuestras vidas, pues debemos entender que cada quien tiene guiones distintos, y que lo que se supone que sea “socialmente” lo correcto (casarse a x edad, trabajar en x o y área, tener hijos…) no necesariamente son las metas que necesitamos alcanzar para obtener nuestro bienestar integral y así ser felices.

Nuestro pasado

No solo nos vemos moldeados, y nuestro bienestar integral suele estar condicionado por factores externos (sociales), sino que nuestras experiencias pasadas influyen directamente en nuestra sanidad.

La psicóloga señala que nuestro pasado nos brinda información de los patrones de comportamiento e incluso de pensamientos que tenemos en el presente. En el pasado podemos encontrar la raíz de alteraciones sobre todo emocionales desencadenadas en la actualidad. Con él aprendemos y tenemos la oportunidad de re-construirnos buscando el bienestar integral.

Uno de los pasos más difíciles en la vida es aprender a cerrar ciclos, dejar ir y aceptar el pasado que no podemos cambiar, pero para esto debemos saber diferenciar el hecho de superar a desarrollar amnesia por conveniencia.

“Cuando se hace referencia de “amnesia por conveniencia” muchas veces es un mecanismo de defensa que presentamos con el fin de evitar esa circunstancia que probablemente nos provoca malestar. Cuando evitamos, recibimos “beneficios” a corto plazo pero realmente al tener esas conductas evitativas lo que provocamos es suprimir en el inconsciente ese dolor o malestar que generalmente es exteriorizado de otras maneras al no ser superado. Como por ejemplo en condiciones físicas, enfermedades, dificultades interpersonales e intrapersonales.

Es importante destacar, que  cada cambio generado aunque sea mínimo provoca una “crisis” y dicha crisis desencadena un proceso de duelo. Mediante la realización del duelo podemos cerrar esos ciclos de manera constructiva y positiva aunque nos genere sentimientos de dolor o angustia.” señala la licenciada Montero.

 “Dejar ir no significa olvidar, sino superar”, Lic. Priscilla Montero Torres, Psicóloga Clínica de la salud & Bienestar emocional.

 Año nuevo, metas nuevas

El 33% de las personas que fallan y no logran alcanzar sus metas establecidas a principio de año, según la investigación de FranklinCovey, no están comprometidas de verdad con los objetivos que marcaron. Y es que, a la hora de hacer nuestras resoluciones solemos ser pocos realistas, o plantearlas no para conseguir nuestro bienestar integral, sino para estar “socialmente a la altura”, compitiendo con los demás, y olvidándonos que nuestra mayor competencia está en nuestro interior.

“Las metas y objetivos entendemos muchas veces que deben de ser logros “muy grandes” para que sean válidos, pero realmente no. Ir conociéndonos, ganando valía y auto-reforzándonos con la confianza demostrada de que sí somos capaces de lograr lo que nos proponemos.

Alcanzar objetivos que estén acorde con nuestros valores e ir observando en el proceso qué cosas van cambiando, y cómo nos vamos sintiendo son fundamentales para mantener una balanza a nivel global e ir alimentando nuestro bienestar integral.”, aconseja Montero.

“Aprender a enamorarnos del proceso para experimentar respuestas fluidas y retadoras que nutrirán la atención, confianza, auto-conocimiento y cuidado que formara parte de un estilo de vida lleno de aprendizajes y en plenitud” Priscilla Montero Torres.

 

¿Por qué la motivación disminuye y cómo podemos evitarlo?

La motivación está ligada a la emoción. Podemos ayudarnos a mantenernos motivados de determinadas maneras, por ejemplo:

  1. Establecer objetivos
  2. Realizar ejercicios de visualización como si ya tenemos ese propósito alcanzado y poder experimentar el sentimiento de que ya es nuestro
  3. Accionar

Marcar objetivos a corto, mediano y largo plazo nos ayuda para direccionarnos en determinado tiempo y espacio.

Es normal que no todo el tiempo tengamos la motivación al 100% ya que de manera íntegra vamos cambiando incluso a nivel cerebral con la función de los neurotransmisores que juegan un gran papel en nuestra forma de actuar y sentirnos. Estar alertas y conscientes de que tendremos tropiezos, atrasos y momentos de baja, pero esto no quiere decir que ya hemos perdido todo lo alcanzado. Tomar esos momentos para levantarnos con más fuerza, aprendiendo de esa circunstancia e ir construyendo nuestro camino en bienestar.