Es cuestión de actitud

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Texto Alexandra G. Roca Foto Rudo film

Dicen que temerle a algo es atraerlo automáticamente, y por alguna razón, a los 22 empecé a temerle a las canas. Desde que tengo uso de razón he visto a mi madre teñirse para ocultarlas y estaba entrando en una edad en las que podían aparecer en cualquier momento. Si veía el más mínimo destello, una hebra ligeramente más clara que mi tono de cabello natural (marrón oscuro), el corazón me daba un vuelco. Me tiño desde los 14 años por diversión; he pasado de mechones rosados a baby lights castaños, ombré y demás estilos, así que hacerlo para taparme las canas no debería ser un problema. Pero luego de pensarlo, y de que me apareciera la primera, me di cuenta que lo tedioso no es el proceso del tinte sino la presión social que siento por hacerlo, así que una vez empezaron a salir decidí dejárlas crecer.

Resulta increíble y refrescante ver cómo la moda ha contribuido enormemente en el proceso femenino de aceptación del pelo gris, gracias a la tendencia del platinado que hemos visto en personajes que van desde la princesa Elsa, en Frozen, y Emily Blunt como The Ice Queen, hasta modelos y cantantes como Cara Delevingne, Rihanna y Lady Gaga, o la socialité convertida en empresaria, Kim Kardashian.

La estilista y autora del libro Silver Hair: say goodbye to the dye and let your natural light shine, Lorraine Massey y Michele Bender, explican que esta “tendencia” que empezó a domar las pasarelas de los fashion shows internacionales en 2010 no es algo pasajero, sino que llegó para quedarse. El silverhair se ha convertido en un movimiento similar al del pelo rizado, considerado por años como “feo” o mal cuidado, algo negativo que debía ser controlado.

Toma nota

Esta tendencia requiere de un cuidado especial, pues como nos explica el colorista internacional de L’Oréal Professionnel, Frank Díaz “las canas por lo general tienden a ser de una textura fina, por la falta de melanina y el hecho de que las glándulas sebáceas producen menos sebo. Esto hace que tengan una apariencia áspera y seca”.

Su buen trato no es sólo cuestión de estética, pues al empezar a perder su color natural, el cabello también va perdiendo sus filtros de protección contra los rayos UV.

El pelo canoso no se debe exponer al calor por mucho tiempo. Díaz sugiere que una vez en el salón se realice un tratamiento capilar de mayor hidratación y se finalice aplicando un leave-in que tenga protección térmica y filtros contra rayos UV y UVA.

Potencializa su belleza

El colorista internacional aconseja que si se toma la decisión de lucir las canas, lo primero que se haga sea consultar a un estilista para que guíe en el proceso de elegir un corte moderno y vanguardista. Así mismo, incluir en nuestros looks ropa de color gris, blanca o negra, ya que éstos logran que las canas resalten con elegancia.

Finalmente, el cuidado de la piel y la elección correcta del maquillaje es importante ya que a veces el cabello canoso opaca la piel dando un efecto negativo o poco armonioso.

Esenciales

Frank Díaz recomienda tener productos que ayuden a mantener las canas bien humectadas y brillosas, mientras las protegemos y evitamos que se tornen de color amarillo u opaco.

En tu neceser no debe faltar un leave-in que contenga protección solar y un champú color silver o Violeta, para mantener el brillo en las canas y eliminar lo amarillento.

Mito: Si tienes una cana y te la arrancas, saldrán más… Víctor Latorre, hair colorist de Art Lab, aclaró en una entrevista a Vogue que si arrancas una hebra canosa, de ese mismo folículo saldrá la misma, no más.

 

Tres grandes “No”

1 Evita utilizar cualquier champú diario “Azul” para refrescar canas.

2 No utilices herramientas muy calientes en el cabello sin antes aplicar un producto que lo proteja contra las altas temperaturas.

Evita nadar en agua con cloro.