¿Qué pasa por la mente de un machista?

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Por Yaneris Michel Ilustración Visual Generation

El hombre es el ser superior… El machismo está basado en el falso dogma de la superioridad del hombre. Ignora el principio ético fundamental de que todas las personas tienen los mismos derechos sin importar sexo, nacionalidad, religión, edad, raza, preferencia sexual o discapacidad. Así lo afirma Roberto Navarro Arias, psicólogo mexicano, autor de Yo te adoro y tú me lastimas: Los hombres que hieren sistemáticamente a las mujeres.

Yo soy el proveedor

“Este es uno de los pilares de la ideología machista. El hombre supone que siempre manejará más dinero que la mujer y que debe asumir el manejo económico del hogar”, dice la psicóloga clínica y terapeuta sexual Heidy Camilo, del Centro Vida y Familia Ana Simó.

Soy infiel porque soy hombre

“En el tema de la infidelidad asume que tiene el derecho de poseer a toda mujer que desee para satisfacer sus necesidades sexuales cuando y con quien quiera. Por eso la infidelidad masculina se asume como parte de la biología del varón, pero esto no es verdad. Lo cierto es que la cultura provee el permiso social para su infidelidad y dicta que la mujer, es decir, la pareja formal, no puede quejarse ni dejarlo, siempre y cuando el hombre mantenga ciertos niveles de ‘respeto’; es decir, no pasear a la amante por la casa, no llevarla a los mismos lugares, no comprarle los mismos regalos… ser discreto”, añade la experta, quien además es la encargada del departamento de sexualidad y terapia de pareja del centro.

La mujer no es infiel. En la sociedad machista, cuando una mujer es infiel es lapidada socialmente… no se le perdona por el hecho de ser fémina. Sin embargo, no sucede lo mismo con los hombres. A pesar de que los tiempos cambian, la premisa sigue siendo la misma. “Si la mujer le es infiel al marido, será catalogada como una cualquiera y el hombre será ridiculizado”, expresa Camilo.

Mía o de nadie más

Esta frase es en ocasiones el común denominador en los casos de feminicidios. En el libro Dinámicas de la Masculinidad en la Cultura Hispana Contemporánea, las autoras Lorraine Ryan y Ana Corbalan explican cómo el hombre machista no acepta que la mujer lo deje, que siga con su vida… ni que altere la dinámica de su relación o familia. Es un hombre de carácter inflexible que no es capaz de concebir las cosas de otra manera. por ende, recurre a la violencia para tratar de retener su poder o ejercer su supremacía.

No voy a permitir que me cuestiones

Según la psicoterapeuta mexicana Marina Castañeda, en su libro El machismo invisible Regresa, el hombre machista establece un esquema de doble moral donde él se encuentra por encima de toda crítica. El mensaje implícito es “yo puedo conocer y juzgar todo lo que dices o haces, pero a mí no me puedes cuestionar nada”. Este es un sistema que muchos hombres imponen a las mujeres, niños, subordinados y a todos los que considera de rango inferior, según explica la especialista.

O es casta o no sirve

“En el aspecto sexual, el machismo asume que la mujer debe tener ciertos comportamientos, donde la mujer debe ser santa y pura pero al mismo tiempo debe ser una prostituta en la cama. El hombre asume la idea de ser el primero en la vida de una mujer, y si no es el primero sólo asume que la mujer ha podido tener 2 ó 3 parejas sexuales. Es una posición de supremacía masculina, cosifica a la mujer, colocándola en muchos aspectos como un trofeo de posesión”, agrega camilo.

El gallo anda suelto

Por el dicho “amarren a sus gallinas que mi gallo anda suelto”, muchos hombres no desarrollan un concepto responsable de la paternidad. En la cultura machista, el hombre se considera progenitor. “Para éste, tener hijos (no hablamos de asumir paternidad) es la muestra de su poderío y funcionabilidad sexual”, dice la especialista del Centro Vida y Familia Ana Simó.