Lo que debes tener en cuenta antes de cambiar de trabajo

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Colaboración Félix Rosa, coach financiero / @Themoneycoachrd Ilustraciones LanKogal

Sonará bastante lógico que lo primero que hay a tener en cuenta antes de cambiar de trabajo es calcular que económicamente sea un cambio positivo, ya sea negociando un mejor salario, que en proporción gastes menos para realizar tus labores o que los beneficios sean tan buenos que se te haga la boca agua cambiar aunque sea por el mismo sueldo.

Sin embargo, hay variables que tienen un peso económico que no son tan fáciles de prever antes de tomar la decisión de cambiar de trabajo. Aquí te dejo lo que financieramente debes tener en cuenta antes de tomar nuevos rumbos laborales:

1 Tu capacidad de ejecutar las responsabilidades de tu nueva posición.

He conversado con amigos que me han externado que cambian de trabajo porque el paquete era demasiado bueno y no podían decir que no. Sin embargo, nunca se preguntaron: ¿Por qué el paquete es tan bueno? ¿Cuántas horas más tendré que dedicarle a este nuevo empleo? ¿Podré llegar a las metas que requiere este puesto de manera constante? o ¿Estaré arriesgando mi antes estable trabajo por algo que no podré mantener y con el riesgo de que luego me despidan?

2 ¿El cambio te ayudará a crecer en tu plan de carrera?

A veces te puedes sentir estancado en la empresa donde estás trabajando. Es el sentimiento que te llega cuando sabes que creciste tanto como podías, sea porque no hay más posiciones que escalar, porque no hay más retos o porque sólo te faltaría sustituir al Presidente de la institución. Cuando sientes que tu plan de carrera se congeló y que no sabes cuándo podrás sentir de nuevo que estás creciendo es un buen momento para cambiar, aunque no haya mucha diferencia económica en el momento, porque de seguro la habrá después.

3 Qué tan fácil será negociar tus condiciones de salida.

En República Dominica las prestaciones laborales son casi un derecho adquirido de los buenos empleados, lo que quiere decir que aunque no les corresponda su pago, si el empleado renuncia muchas empresas, por agradecimiento, permiten que éste negocie una gran parte o el total del pago de sus prestaciones. Pensar en cambiar de trabajo es una buena excusa para traer este tema que a veces resulta tan incómodo hablar con nuestros jefes. ¿Y por qué es necesario hablar de esto? Porque las empresas no están obligadas a pagarte tus prestaciones y el conocer tu posición real ante esta situación puede acelerar o poner más lejos la decisión de cambiar dependiendo de qué tan fuerte estás económicamente para aguantar seis meses sin trabajar.

4 Qué tan preparado estás para quedarte seis meses sin empleo.

Es otro aspecto importantísimo a tomar en cuenta antes del cambio. Aunque el hecho de cambiar de trabajo no siempre querrá decir que es para emprender tu propia empresa, es bueno utilizar estos momentos delicados para evaluar lo que hemos hecho con el dinero manejado en el pasado y si nuestro fondo de emergencia nos da para cubrir seis meses de nuestros gastos normales (sin bajar nuestra calidad de vida) y sin tener que trabajar. Si no es así, quizá conviene no cambiar de trabajo todavía y ahorrar un poco más.

5 Quieres cambiar de trabajo porque no has tenido el valor de pedir un aumento.

Tuve esta conversación con una amiga y me di cuenta de lo frecuente del caso. Mi amiga amaba su trabajo y lo hacía muy bien. Sin embargo, no se sentía valorada por la empresa donde trabajaba a nivel de sueldo y posición. Sucede que recibió una nueva oferta, y en lugar de irse de la empresa que tanto quería y sentirse que los traicionaba, se me acercó con la duda de si aceptaba el nuevo trabajo o si se quedaba en el actual? Recuerdo que le propuse acercase y sincerarse con su jefe sobre lo que había pasado, el deseo de quedarse, como se sentía y el nuevo paquete salarial. No siempre pasa pero en su caso, luego de la conversación, no tuvo que cambiar de trabajo ya que entendieron cómo se sentía, reconocieron su valor como empleada y le igualaron la oferta que le habían realizado.

 

Estas son algunas de las variables no económicas que terminan teniendo un peso económico, o ya lo están teniendo si llevas un tiempo pensando si cambiar de trabajo te conviene o no. Si es tu caso, antes de tomar la decisión, siéntate y asígnale un monto de dinero a cada variable para que puedas tomar una decisión monetaria, no solamente a nivel emocional.

*Cambiar para hacer algo que te gusta. Pasión.

*Cambiar porque te disgusta el clima laboral. Mejorar tu desempeño.

*Qué tan lejos está o qué tiempo te va a llevar llegar allí.

*Nuevo sueldo vs. nuevos gastos.

*Si tu cambio es por dinero, analizar si es representativo para mitigar el riesgo.

*Si tu razón es que “no tienes el valor” de hablar con tu jefe para negociar por escrito tus condiciones de salida o de quedarte en el puesto laboral.