Depresión prenatal ¿Cómo reconocerla?

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Colaboración Roxana González, piscóloga clínica y creadora de Terapia Boutique / www.terapiaboutique.com. Foto Gladskikh Tatiana

Se entiende que el embarazo es una etapa bella, y lo es, pero también puede ser una de ansiedad, tensión y muchos cambios emocionales y físicos. Es normal pasar por momentos de incertidumbre durante el embarazo, por todo lo que viene, la nueva vida y lo que conlleva.

Si la madre antes de salir embarazada tuvo algún episodio de depresión o alguna condición psicológica o psiquiátrica, esta persona es más propensa a sufrir depresión durante el embarazo. También es probable que aumenten las probabilidades de padecerla luego de dar a luz.  De hecho, esta madre puede sufrir depresión post parto, psicosis post parto o la más leve: los baby blues. Todos estos episodios necesitan de profesionales de la salud para acompañarles en el proceso.

¿El bebé se verá afectado?

Muchas personas se hacen la pregunta de si estos síntomas depresivos pueden afectar al bebé, y la respuesta es sí. El bebé y la madre están conectados al instante. Si la mamá tiene depresión el bebé la sentirá automáticamente. Los niños que vienen de un embarazo donde la mamá tuvo depresión, o incluso el papá, que de esto tampoco se habla, pero cuando el papá está con alguna situación, la pareja lo siente, lo vive y por lo tanto el bebé también, ese bebé está en mayor disposición de nacer prematuro, con dificultades en su desarrollo e incluso experimentar depresión en el futuro.

Otro gran tema, producto de la depresión, es que si mamá no conectó con el bebé durante el embarazo o luego de éste, las probabilidades que exista un tema de apego es amplio.

Tratamiento correcto

Lo primero es que hay que trabajar de la mano del médico. Es importante evaluar la parte hormonal y orgánica, pues hay muchos casos que pueden presentar síntomas de depresión por un desbalance en este aspecto.

Luego de trabajar la parte psiquiátrica y psicológica, lo recomendable es no medicar antidepresivos. No obstante, hay otro grupo de profesionales que habla de que se puede, tomando en cuenta la dosis y el tipo de medicamento.

A nivel psicológico, debemos de trabajar muchos aspectos: los cambios, la culpa que siente esa madre por lo que está experimentando, concentrarnos en sus síntomas, de dónde vienen éstos, trabajar el estrés y la ansiedad, pues muchas veces la depresión se enmascara de ansiedad o viceversa.

Es muy importante que las personas que estén cerca puedan estar pendientes, si ven alguna alerta para pedir ayuda. Algunos de los cambios durante el embarazo están en el patrón de sueño, la alimentación, estado de ánimo, conducta que interfiera con la vida diaria, si la persona está muy preocupada, si dice que le cuesta conectar con el bebé o sólo quiere estar sola.

En datos

Ciertamente esta depresión no ha sido tan estudiada como la depresión post parto, que afecta de un 10-15% de las mujeres que dan a luz.

Según  un estudio publicado en el  British Medical Journal  por la Universidad de Bristol del Reino Unido (2001), la depresión preparto tiene  mayor incidencia que la  postparto y sugiere que las mujeres que están deprimidas durante el embarazo tienden a tener bebés con un ritmo de desarrollo más lento de lo habitual. El estudio afirma que esta dolencia debería ser estudiada más profundamente para intensificar su protección y tratamiento. No obstante, los autores del documento muestran preocupación por el uso abusivo de medicación antidepresiva durante el embarazo, por lo que recomiendan otro tipo de tratamientos no farmacológicos efectivos que no entrañen riesgos.