Por un futuro igualitario

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Un sinnúmero de acciones nos encaminan a esta soñada quimera. Apropiándote de ellas en tu día a día contribuyes a que sea una realidad. Texto Leandro A. Sánchez Ilustración Jiris

Que el ser tratada de manera injusta por el simple hecho de ser mujer quede desterrado de una vez por todas. Es lo que en Pandora siempre hemos promovido, al igual que muchos medios y empresas más alrededor del mundo. Y nos alegra sobremanera que poco a poco la mujer cobre importancia en todos los sectores de la sociedad. Atrás han quedado los tiempos en que era vista como un dato estadístico, a pesar de que aún en algunas regiones tiene pocas posibilidades de tomar decisiones en los ámbitos político, social, cultural y económico. Pero la lucha continúa… En definitiva, las mujeres siguen demostrando que no se quedarán de brazos cruzados. Así lo ha manifestado la actriz Sienna Miller, uno de los últimos rostros de Hollywood en hablar sobre la brecha salarial y el acoso, en la Comisión Anual de la ONU sobre el Estatus de la Mujer, que bajo el título #MeToo: ¿Ahora qué?, reflexiona sobre el papel de la mujer en la era post-Weinstein, y donde aseguró que “el futuro es igualitario”. Miller, de 36 años, intérprete de películas como
Factory Girl, también dejó claro que “el acoso sexual nos afecta a todas, incluso a aquellas que pensamos son intocables por su fama o estatus”.

“Se acabó el tiempo del silencio, se acabó el tiempo de esperar, de tolerar la discriminación, el acoso y el abuso”, gritaron en su primer post publicado en redes sociales las integrantes del movimiento Time’s Up, una importante campaña secundada en sus inicios por más de 300 mujeres de la industria cinematográfia hollywoodiense, de la que forman parte nombres como Natalie Portman, Nicole Kidman, Emma Watson, Jennifer Aniston, Eva Longoria y Reese Witherspoon.

Por eso no resulta extraño que la igualdad de género sea uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenibles que promueve la Organización de la Naciones Unidas, ONU, para transformar

nuestro mundo.

Si bien entre 2000 y 2015 se produjeron avances a nivel mundial con relación al tema, las mujeres y las niñas siguen sufriendo la discriminación y la violencia. Por este motivo, continúa siendo necesario el cumplimiento del objetivo de igualdad, ahora a través de su Agenda 2030, pues no es sólo un derecho humano fundamental, sino la base necesaria para conseguir un mundo pacífico, próspero y sostenible.

 

¿Por qué es importante?

Las mujeres y las niñas representan la mitad de la población mundial y también, por tanto, la mitad de su potencial. “La desigualdad de género persiste hoy en todo el mundo; provoca el estancamiento del progreso social. En 2014, 143 países garantizaban en sus constituciones la igualdad entre hombres y mujeres, pero otros 52 aún no habían contraído este importante compromiso”, según datos ofrecidos por la ONU, para quien, las desigualdades a las que se enfrentan la mujer puedan empezar en el momento de su nacimiento y perseguirles durante toda la vida. En algunos países, éstas se ven privadas de acceso a asistencia sanitaria o a una nutrición adecuada, lo que conlleva a una mayor tasa de mortalidad.

Además, sostienen que a medida que las niñas entran en la adolescencia, las disparidades entre los géneros se incrementan. Un claro ejemplo es el matrimonio infantil, que afecta a las niñas mucho más que a los niños. A nivel mundial, casi 15 millones de niñas menores de 18 años contraen matrimonio cada año, esto es, unas 37.000 al día… A fin de cuentas, casarse jóvenes también afecta a su educación.

 

¿Qué podemos hacer para solucionar esta situación?

La ONU dicta las siguientes ideas. Toma nota y aplícalas en todo momento, sea en la casa u oficina… donde sea.

  •  Si eres mujer… lucha contra los prejuicios y las asociaciones implícitas que constituyan un obstáculo no pretendido y a menudo invisible para la igualdad de oportunidades.
  • Si eres hombre o niño… trabaja junto a las mujeres y niñas para lograr la igualdad de género. También, recuerda mantener con ellas relaciones respetuosas y saludables.
  • Todos… podemos aportar fondos para campañas que intentan frenar prácticas culturales como la mutilación genital femenina y cambiar leyes que limitan los derechos de las

mujeres y las niñas y que les impiden desarrollar todo su
potencial. P

 

“TENÍAMOS DOS OPCIONES, ESTAR CALLADAS Y MORIR, O HABLAR Y MORIR. Y DECIDIMOS HABLAR”.

Malala Yusafzai,

activista pakistaní,

Premio Nobel de la Paz 2014.

Plan de acción

 

Si te interesa apoyar la igualdad de género puedes empezar por conocer a fondo los

7 Principios del Red Shoe Movement, de Mariela Dabbah, creadora del libro Poder mujer.

 

  1. Siempre que puedas, ofrece mentoría a mujeres menos experimentadas. Estudios demuestran que las organizaciones tienden a asignarles mentores de menor nivel jerárquico a las mujeres que a los hombres. Esto podría limitar su crecimiento en el trabajo.
  2. Ofrécele oportunidades a mujeres interesadas en aprender. Son demasiados los casos de mujeres ignoradas por sus jefes, aún cuando expresan su interés por aprender y crecer. Si no tienen redes de contacto es fácil que pasen desapercibidas.
  3. Dale retroalimentación honesta a las mujeres de tu red de contactos y evita hacer comentarios hirientes o críticas innecesarias. Una investigación reciente comprobó que en las evaluaciones laborales, el 87.9% de las mujeres reciben un feedback crítico frente al 58.9% de los hombres. A ellos les dan críticas constructivas; a ellas también, pero con el plus de que “bajen varios cambios”. Evalúa el desempeño de hombres y mujeres por igual.
  4. Cultiva tu relación con mujeres de tu equipo. Está demostrado que los hombres que han tenido mentoras mujeres son más receptivos a la igualdad de género y al empoderamiento de la mujer, ya que conocen a fondo los desafíos que han enfrentado.
  5. Celebra de forma pública los logros de las mujeres. Reconoce sus ideas y sus aportes. Dales crédito cuando lo merecen, ya que es muy común que sus ideas sean desestimadas.
  6. Cuídate de criticar a las mujeres. El efecto nocivo de criticarles es incalculable. Y no sólo las críticas directas, sino las que se realizan por “detrás”. Es muy fácil caer en la tentación de sumarse a comentarios negativos respecto de la apariencia de las mujeres, o de si son agresivas o descuidan a su familia por el trabajo. Pero como no harías estos comentarios sobre un hombre, tampoco los hagas de una mujeres.
  7. Evita usar etiquetas que contribuyen a estereotipar a las mujeres.

Es decir, no uses ni permitas que otros usen adjetivos como “zorra”, “marimacho”, etc., que no hacen más que perpetuar estereotipos que dificultan la igualdad de género y el desarrollo profesional de la mujer. Hay que trabajar para erradicarlas porque son muy dañinas a largo plazo. P