Adiós a las modelos mustias: la moda quiere aprender a sonreír

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Por Clara Ferrero (Smoda.comFoto Fuente externa 

“La moda me ha robado la sonrisa”, aseguraba Victoria Beckham en una irónica camiseta creada para reírse de sí misma. La máxima popularizada por la diseñadora con alergía a las muestras de alegría bien podría aplicarse al resto de la industria. Tal y como explicábamos en un artículo titulado ¿Por qué las modelos desfilan tan serias?, las posibilidades de encontrarse con maniquíes sonrientes en pasarelas y campañas son infinitamente menores que las de toparse con semblantes severos, preocupados o incluso con signos de enfado. Al menos, hasta ahora. Poco a poco parece que la moda quiere alejarse de su faceta más seria y elitista para enseñar dientes. “La moda debe ser divertida así que divirtámonos”, que decía la propia Beckham.

No es que de repente las marcas hayan dejado de solicitar a las modelos sus posados más imperturbables. De hecho aún pueden observarse en gran parte de las campañas y desfiles. Sin embargo, es fácil darse cuenta de que en los lookbook que presentan la ropa en las tiendas online de firmas como Zara, Mango o Reformation cada vez se cuelan más gestos amables, caras sonrientes y hasta carcajadas. También en los desfiles de marcas como Jacquemus o en las cuentas de Instagram e imágenes de street style de ciertas influencers. ¿Por qué este repentino cambio de semblante?

Tradicionalmente la moda ha defendido un rictus altivo para que las prendas pareciesen inalcanzables y transmitieran sobriedad y saber estar al tiempo que se limitaba la atención del cliente a la ropa, sin distracciones. También representaba valores como que “el producto es serio y de calidad”, según sostenía a S Moda Esther García Capdevila, directora de casting de la semana de la moda de Madrid y de la pasarela 080 de Barcelona. “Muchas firmas prefieren que las modelos no interpreten, para que no desvirtúen el significado de la colección”, asegura. Sin embargo es una tendencia que, en su opinión, “lleva muchos años y va desapareciendo porque resulta aburrido”.

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