Lo que nadie te dice del compromiso

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Por Airam Toribio Ilustración Hvostik

Me comprometí, al instante vi fuegos artificiales en mi cabeza e incluso en mi estómago (tenía mucha hambre). Y nada, ahora estamos aquí, en el proceso, en las presiones que le siguen al decir “Sí”. Muchas, incluyéndome, no caen en cuenta del proceso posterior, y bueno, ¡es abrumador! Uno sueña con el momento, pero no con todo lo demás.

¿Qué debes saber para que tus expectativas no se desinflen? ¡Toma nota!

No va a ser “perfecto”. Les pongo mi ejemplo. Mi novio planificó todo a “la perfección” para pedirme matrimonio frente a un árbol de Navidad (mi época favorita del año), en Nueva York (para que mi hermana estuviera presente). Llegado el día, 25 de diciembre, hacía tanto frío que no me pude poner un vestido que él me había regalado y que secretamente ansiaba luciera en la ocasión, así que me vestí con su “plan B”, uno que le obsequiaron por la compra del primero. Se trataba de un diseño en encaje a media pierna, bellísimo, pero con un ligero problemita: me tiñó las uñas de negro. Así fue como el momento que debió ser totalmente mágico y “perfecto”, y que tendría a mis manos como protagonistas, tuvo su toque de oscuridad; mis uñas no estaban listas para ninguna foto.

 Mirarás el anillo 50 veces por día. Bajo la luz del día o de la noche, mientras te bañas o acaricias a tu perrito, incluso cuando estés bañándote o limpiando los platos sucios (el agua lo hace brillar más)… analizarás de todas las formas posibles el anillo, que para ti debe ser el más bello del mundo.

Es diferente para todo el mundo. No creas que porque no hubo drones, no te llevaron a otro país o porque hayan sido ustedes dos los únicos testigos no fue un momento especial. Miren a Meghan y Harry, él le propuso matrimonio mientras freían un pollo. ¡¿Quién pensaría que eso es romántico?!

 Tendrás que hacer la historia más veces de las que esperabas. Debes prepararte. De hecho, pienso que ninguna mujer lo está… Para las cinco o seis primeras veces sí, pero para cuando te toque la número 35 te gustaría tener una grabadora que repita todo lo que has dicho antes.

 Si tienen poco tiempo de noviazgo, te harán otra pregunta… ¿Te casas? ¿Cómo así? No me digas que estás embarazada. Pero no te preocupes, si Amelia Vega sobrevivió, tú también lo harás.

Les presento a mi prometido. Por alguna razón que aún no entiendo, te dará mucho trabajo decir esta palabra, en la mayoría de los casos, hasta risa te causará.

Pudieras sentir miedo. Es la persona para ti, tu alma gemela, lo que más quieres, pero también significa que será agente de cambio… ¡para toda tu vida! Es normal sentir un poco de miedo, sobre todo porque el ser humano teme mucho a la incertidumbre. Mi consejo: relájate, esto también pasará.

 No podrás disfrutar tu nuevo estatus de comprometida tanto como quisieras. Es una época divina, en tu cabeza suenan los pajaritos y melodías dignas de una película de Disney, pero… ¡despierta! ¡Tienes que planificar una boda! Aunque pienses que falta mucho, y no importa si es algo pequeño o grande, necesitarás ponerte tu traje de “novia-wedding planner” lo más pronto que puedas. No importa si no estás en ello, quienes te rodean se encargarán de ponerte el turbo.

 Tus prioridades cambiarán…Y girarán en torno a todo lo que tiene que ver con la boda: presupuesto, organización, etc. Por ejemplo, esos viajes que tenías pensado hacer con tu varón relacionado, pudieran transformarse en los que harás con tus amigas para la despedida de soltera. O si tenías que cambiar algo en tu casa, quizá ahora te digas es mejor reservar el dinerito para algo que tenga que ver con la anhelada fecha. Pero ojo, no pongas tu vida en pausa sólo por un día… uno que será perfecto, pero seguirá siendo sólo uno de los 365 que tiene el año.

 Cada quien tendrá una idea de lo que tu boda debería ser. Tus padres, tus amigos, personas que no conoces pero se han casado recientemente, tus compañeros de trabajo, tus seguidores en redes… todos, absolutamente todos, querrán contribuir con sus ideas preconcebidas (quizá desde que naciste), de lo que debería ser ese día. Respira, agradece la ayuda pero, en caso de que sea necesario, hazles saber que entre tú y tu wedding planner ya están manos a la obra. Para lo demás, puedes invitarlos a contribuir con tu álbum en Pinterest.