Más allá del ayuno tradicional

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, Cuerpo & Alma

Por Leandro A. Sanchez Foto Netfalls Remy

Durante la Semana Santa se propicia el abstenerse total o parcialmente de comer o beber, pero, ¿cómo dar la milla extra necesaria?
Cómo, cuánto y qué ayunas no es tan importante como el por qué. Si has iniciado por cuenta propia esta penitencia, no debe ser una carga ni mucho menos un castigo, “es una disciplina espiritual que nos ayuda a conocernos más internamente”, explica la coach de vida y motivacional Edith Contreras, resaltando que es un recordatorio de que nuestra necesidad más básica va más allá de lo físico, y una vez saciada, todos los demás aspectos de nuestras vidas fluirán correctamente.

Sin embargo, resulta oportuno que antes de iniciarlo consultes a tu médico, pues hay quienes presentan condiciones de salud que no les permiten ayunar de comida (diabetes, anemia, mujeres embarazadas, etc.). “Lo bueno es que, como el propósito del ayuno es sacrificar el tiempo que se le dedica a un aspecto específico de la vida, se puede escoger otra actividad de la cual ayunar. Por ejemplo, Hay quienes escogen la tecnología o algún deporte. Un ayuno de las redes sociales nunca es una mala idea”, detalla la especialista de la conducta humana.

A menudo consumimos alimentos, bebidas, entretenimiento y experiencias de manera desenfrenada. Por igual, la música, que se convierte en un ruido molesto cuando en realidad puede ser algo que motive el alma, que reviva nuestra esencia. “También podemos ayunar del ruido. Así creamos conciencia de nuestra vida y dependencia del Creador respecto a cada uno de los dones y regalos que tenemos en la vida”, resalta Conteras, certificada por la EAE Business School.

“¿Cómo me comporto con los otros? ¿Mi ayuno llega para ayudar a los demás?”. Porque si esto no sucede, entonces “es fingido, es incoherente; nos lleva sobre el camino de una doble vida”,

Papa Francisco.

Bíblicamente, la finalidad del ayuno es reflexionar. Así que, como una forma de ir un poco mas allá de la doctrina tradicional que dicta la espiritualidad cristiana, manifestada en el Código de Derecho Canónico de 1983, que específica las responsabilidades en materia de abstinencia de carne, especialmente en Cuaresma, Edith Contreras propone una serie de “posibles” ayunos a través de pequeñas acciones; invita a hacerlos parte de tu día a día. Una sugerencia divertida es que puedes recortarlos y colocarlos a la vista, sea en la nevera, mural de pendientes, agenda o escritorio personal, para que junto a los tuyos nunca los olvides.

  • Ayuna de ver tu programa favorito durante una semana o durante toda la Cuaresma.
  • Ayuna de dejar todo para después. Si tienes una responsabilidad, cúmplela en la medida de tus posibilidades
  • Ayuna de pensamientos negativos, de criticar a los demás verbalmente o en silencio. Procura entenderlos.
  • Si puedes, ayuna de conducir rápido. Puedes incluso salir más temprano o recurrir a un medio alternativo de transporte: caminar, tomar el autobús o utilizar la bicicleta, si la tienes.
  • Ayuna de llenar tu agenda de actividades. Date la oportunidad de tener un tiempo para ti.
  • Ayuna de quejarte tanto. Descubre la cantidad de veces que te ves tentado a ello.
  • Ayuna de trabajar demasiado. Saca tiempo para compartir con los tuyos, para descubrir tu personalidad al margen de tus responsabilidades laborales.
  • Ayuna del ruido. Mantén el silencio en casa durante una hora por la mañana y por la noche, como una forma de dar la bienvenida a la presencia de Dios en tu vida y en tu hogar.
  • Ayuna de juzgar a los demás, y mientras intentas evitarlo, trata de identificar qué te inclina a este comportamiento a lo largo del día.