Manual para una divorciada

Fecha

, Familia

Colaboración Limay González Ilustración Jiris

Tenemos tantas vidas como el gato, o más. Cierra la puerta, mírate al espejo, prepárate un café en una hermosa taza de flores, cambia de posición los muebles, descorre las cortinas y disponte a mudar la piel. Reconozcámoslo, se trata de una carrera de fondo. El más fuerte, llegará primero a la meta y aunque hayas dilapidado tu pequeña fortuna en gimnasios a los que nunca fuiste esta vez tienes que ganar.

Vamos a enfocarnos en eso que algunas llaman “la segunda vida” y que suena tan bien. Te acabas de divorciar y ya hay tres reglas de oro que no puedes violar: no mires atrás, si lo haces, quedarás momificada; no te vuelvas loca arrasando con cuanta fiesta y soltero haya en la mirilla (aprende de Britney Spears) y, muy importante, apóyate en tus grandes amigos, los positivos, los que te dicen que todo está bien y estará mejor.

Estos no son tiempos para andar criticando, así que todo lo que hagas, por muy cursi que parezca, te ayudará a redescubrirte. Eso incluye: un diario; apuntar metas por día, a corto plazo; renovar tus pasiones (¿tejer, zumba, clases de salsa, cultivar vegetales?); visitar el templo Tirta Empul con Ismael Cala o convertirte en vegana, ovolactovegetariana o crudista (hay para todos los gustos). Rodéate de gente y sé capaz de contar lo que sientes y quieres.

La prueba de que debe ser así está en un “experimento” realizado por Grace Larson, psicóloga social de la Universidad de Northwestern, en Estados Unidos, en el que participaron 210 personas que recientemente habían atravesado una situación dolorosa. Se les dividió en dos grupos. Al grupo 1, durante 9 semanas, se le hizo una serie de preguntas sobre sus relaciones y las rupturas por las que pasaron. Al segundo equipo solamente se le hizo dos entrevistas, una al iniciar el estudio y otra al finalizar. Terminada la investigación, quienes pudieron hablar sobre su vida amorosa tuvieron mejores resultados que los demás. La principal razón fue que contestar las preguntas que los científicos les hicieron, favoreció una ruptura de mejor forma. “Esto les ayudó a desarrollar un fuerte sentido de quiénes eran como solteros y a sentirse menos solos”, señaló Larson. Por tanto, la clave es no encerrarnos, no huir, no escondernos. Sino todo lo contrario. “El que una pareja termine, crea un caos y altera la sensación de quiénes somos”, aseguró la experta. Ese es el gran reto.

Si unimos todo lo escrito hasta el momento sobre el tema, podemos hacer una lista de consejos que te ayudarán a salir de esta etapa: sé tú misma, recobra aquellas cosas perdidas que te hacían sentir plena; asume el dolor como parte inevitable del proceso; acude a un profesional si lo crees necesario, él puede ayudarte a entender ciertas cosas; no conviertas un divorcio en una guerra emocional en la que buscas culpables todo el tiempo; no idealices el pasado: ni todo fue horrible, ni todo fue perfecto.

 

Enfrentar un divorcio requiere de gran fortaleza. Este es tu momento. Lo pasado, pasado está. Las lecciones vienen de maravilla y lo que te queda por vivir es mucho. Empaca y disponte a renacer. Buena suerte. 

 

Un estudio encabezado por el profesor de la Universidad de Utah, Nicholas Wolfinger, asegura que las personas que se casan luego de los 32 corren 5% de riesgo más por año de que sus relaciones terminen en divorcio.

La tasa de divorcios para adultos, entre las edades de 25 a 39 años, cayó de 30 personas por cada 1.000 casados en 1990 a 24 en 2015. Según las estadísticas dadas a conocer por Pew Research Center, esta baja es atribuida en parte a que las generaciones más jóvenes están aplazando el matrimonio para edades posteriores.

Los 10 lugares donde el divorcio es más común. Dos países caribeños integran el listado: Aruba en el tercer lugar y Cuba en el décimo.

  1. Madivas- 10.97 por año por 1.000 habitantes.
  2. Rusia – 4.5
  3. Aruba – 4.4
  4. Bielorrusia – 4.1
  5. Estados Unidos – 3.6
  6. Lituania – 3.2
  7. Gibraltar – 3
  8. Moldovia – 3
  9. Dinamarca – 2.9
  10. Cuba – 2.9

Publicado en octubre del año pasado en Telegraph.co.uk.

 73% de los americanos encuentran que el divorcio es “moralmente aceptable”, de acuerdo a datos publicados por Gallup en su página web.

Las etapas de un divorcio

Los psicólogos identifican seis etapas en este proceso

1 La de shock, que pasa cuando una de las partes no lo espera.

2 Negación, donde se buscan justificaciones o excusas para no ver la realidad.

3 Caos emocional, o ese punto en el que comenzamos a tomar conciencia de lo que sucede.

Tristeza, que suele ir acompañada de depresión.

5 Aceptación, que no es más que cuando comenzamos a subir la montaña de la recuperación, la más ansiada de todas.