#ManCrushMonday: Cuatro milenials que representan la nueva generación de fotógrafos

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Por Camila Santana / Imágenes: Instagram y cortesía de los fotógrafos.

Sin ánimos de colocar una sobre la otra, se puede afirmar que la fotografía de hoy no se compara con la de ayer. Las facilidades técnicas que brinda la era digital junto con las nuevas herramientas -buenas y malas- de las redes sociales, el talento en el mundo de la fotografía de hoy día, se mide con otra vara. Para sobresalir se necesita algo más que buen manejo de la cámara, y para diferenciarse del montón dentro del vasto mar de las redes, la marca personal y la fuerte identidad del artista, es imprescindible.

Estos cuatro jóvenes fotógrafos, pues ninguno pasa de los 24 años, van poco a poco logrando este objetivo, y en Pandora, no pudimos ignorarlo.

Gian Cescon (@giancescon)
Tus inicios y tu trayectoria: lo empírico vs lo académico
 
Estudié diseño gráfico en Canada. Mientras cursaba, el profesor de fotografía de la universidad y yo nos hicimos muy amigos, convirtiéndome después en su asistente de estudio. Cuando regresé a República Dominicana inicié a postear mis fotos todos los días en Instagram. Con el tiempo fui creando un estilo muy marcado.
En cuanto a lo académico y lo empírico, pienso que vale más la experiencia. La práctica es lo que te hace crecer y volverte mejor dentro de tu arte.
Redes sociales y tu trabajo
Significa todo. Es mi vía principal para tener clientes.
Los de hoy y los de ayer
Una de las diferencias entre los fotógrafos de antes y los de hoy, es que nosotros hacemos mayor uso de la luz natural.
Tu esencia como fotógrafo
Plasmar una idea o un sentimiento alcanzando una representación de una intimidad, pero que te deje pensando de qué se trata la historia retratada. Así quien mira, llega a sus propias conclusiones.
Josué Crispín (@careconfle)

24 años

Tus inicios y tu trayectoria: lo empírico vs lo académico
Siempre tuve inclinación a las artes visuales, de pequeño siempre dibujaba en todos lados. Al llegar a la universidad creí que lo que más se acercaba a lo que quería era el diseño gráfico en la publicidad, pero no resultó ser así. Dejé la universidad y sin idea de lo que quería hacer, empecé a tomar fotos con mi celular. Luego con una cámara DSLR prestada comencé a aprender y la madre del conocimiento de estos tiempos, el internet, me enseñó lo demás.
Creo que hasta cierto punto lo empírico y lo académico van de la mano, pero personalmente, soy más empírico que académico. Nunca tomé clases de fotografía. Aprendí yo solo y con ayuda de una amiga que quiero mucho, que hasta el día de hoy sigo aprendiendo de ella.
Redes sociales y tu trabajo
Las redes sociales son una herramienta poderosa, pero es un arma de doble filo. Ahí es donde he conocido a mucha gente con la que he trabajado y hecho fotos, pero también he debido cuidarme de la inmediatez de solo querer hacer fotos para subirlas, y por los numeritos de los likes. Aunque es cierto que la gente ve tu trabajo, eso no le da valor a lo que hago. Mi trabajo vale, hayan o no, likes.
Los de hoy y los de ayer
Tengo una postura de respeto ante los fotógrafos de generaciones pasadas, el oficio de la fotografía tanto como el arte era diferente en muchas maneras. Creo que la diferencia más notoria entre una generación y otra es la contemplación. Actualmente contamos con cámaras digitales, con modos automáticos, y lentes de enfoque automático que hacen mayor parte del trabajo y nos dejan solo con la tarea de presionar un botón y no sentir todo el proceso orgánico de componer una fotografía.
Tu esencia como fotógrafo
Siempre me ha gustado poder captar rostros, retratos. No soy amante de iluminación artificial, del maquillaje o vestuarios pomposos. Me gusta la simplicidad de ser uno mismo y mostrar esa vulnerabilidad ante el lente. Lo mejor es no esconder esa persona que tienes delante de ti, mostrándola como alguien que no es: aprovecha que es alguien único y sácale fotos a eso.
Carlos Olivero @(adlitte)
23 años
Tus inicios y tu trayectoria: lo empírico vs lo académico
Yo estudié únicamente la parte técnica de la fotografía aunque hubiera deseado aprender más del ojo que de la máquina. Ojalá me hubieran mostrado más de Helmut Newton que de Cartier Bresson en esos momentos. No me hubiera tomado tanto tiempo encontrarle la vuelta al asunto de solo parar el tiempo o de mantener un recuerdo.
Me gusta pensar que lo que uno estudia y aprende sólo te sirve para recrear, ver algo que te gustó y saber cómo lograrlo. Es un otro más allá y eso se aprende viendo el trabajo de otros fotógrafos. Encontrar uno o dos ídolos, estudiar cinematografía, aprender de composición y de la luz son rituales básicos que educan al ojo, pero la influencia está en todas partes, en el cine, en la televisión, en la publicidad… Fuera del salón de clases o dentro, el ojo siempre se está educando.
Redes sociales y tu trabajo
Las redes sociales son una herramienta indispensable para hacerte ver. Es donde mantienes tu trabajo artístico o comercial justo cómo quieres que se exhiba. Siempre debe haber un receptor, es tu maleta de negocios y tu canvas.
Los de hoy y los de ayer
La era digital hace todo mucho más fácil, lo cual a veces resulta trivial. Hay muchos fotógrafos que yo sigo, que tienen un estilo propio muy marcado, tienden a experimentar con lo que sea y aunque todo parezca igual cada día más, las diferencias están en los encuadres y la composición de la imagen.
Tu esencia como fotógrafo
Al tomar fotos, me inclino por el estilo conceptual. Aunque no siempre se tenga algo que decir, hay algo que el receptor percibe. Para mi es excepcional que alguien siempre tenga algo que decir, supongo que eso me invita a continuar y de ahí cojo la inspiración, aunque realmente viene de todo lo que te dice algo.
Tomás Alejandro Montero (@alejoskies)

21 años

Tus inicios y tu trayectoria: lo empírico vs lo académico
Empecé a estudiar publicidad hace 3 años por amor a el arte visual y sus habilidades comunicativas. En cuanto a la fotografía, fui autodidacta. Aprendí primero a editar fotos en mi celular con el propósito de lograr distintas estéticas visuales lo que me llevó aprender a editar en programas de computadora (¡Gracias YouTube!), luego decidí comprar mi primera cámara (en el 2015) y ponerme a pinchar botones, como dicen. Así aprendí la parte técnica de la fotografía, reforzándola más tarde con materias de fotografía en la universidad.
En cuanto a lo académico, me ayudó bastante estudiar diseño gráfico en mi carrera porque refiné bastante mi ojo. Es importantísimo tener claro los conceptos básicos del diseño como son los colores, los ángulos, la composición y las formas para crear una buena imagen. Sin embargo, la mayor parte del rol lo juega el conocimiento empírico, simplemente por la inspiración que desarrolla la pasión por crear una buena historia visual, basada en experiencias de mi vida, relaciones sociales y también en los gustos (música, diseño, cine, cultura general e historia).
Ojo: No sólo sabiendo usar una cámara y los programas se crea una buena foto.
Redes sociales y tu trabajo
Las redes sociales juegan el rol más importante de mi trabajo porque es la manera más efectiva de compartir con el mundo mi arte. Como milenial-Z al fin, hay que encontrar ese lado positivo de la tecnología, y hacer que se encuentre con el arte, comunicando así de manera estratégica a las masas.
Los de hoy y los de ayer
En primer lugar los avances tecnológicos cada vez van más rápidos y nosotros (los de mi generación) sabemos bastante bien adaptarnos a las tendencias tecnológicas de manera casi mutable e intuitiva. Hay muchísimas herramientas (aparte de sólo la cámara) que existen para crear una buena imagen.
En segundo lugar, la moda, la cultura popular y el acceso a la información es bastante distinto en las generaciones anteriores. Básicamente, éstas son las fuentes de inspiración del fotógrafo vanguardista.
Tu esencia como fotógrafo
Me gustan las fotos orgánicas, es decir, captar momentos naturales y cándidos; como marcos de película. En la imperfección está el arte. Me gusta mucho conceptualizar; llevar la historia de la imagen a otro nivel teniendo en cuenta los colores, el lugar, el modelo, la ropa que lleva y otros detalles, para crear una estética visual aturdidora. Creo que mi truco favorito es no planear mucho el montaje de la foto, conectar con el o la modelo y dejar que fluya, pues no me salen bien las cosas muy preparadas.