No hay que ser víctima para unirse a una causa

Fecha

, Telegrama

Desde que empecé esta carrera, hace casi 20 años, mi trabajo siempre ha sido hablarle a la mujer: sobre moda, salud, sexualidad, gastronomía, superación… todas las áreas de su vida que le permitan  desarrollarse, y por ende, tener un mejor futuro. Tú, mujer, siempre serás mi motivación para levantarme y escribir, eres y has sido mi mayor inspiración desde que tengo uso de razón. Por esto, un sentimiento de rabia mezclado con tristeza se despierta en mí al leer una noticia de algún feminicidio en el periódico, que se da al menos dos veces a la semana; ese es el desenlace más fatídico de la violencia de género, donde tres familias (la que formó la pareja, la de él y la de ella), sufren sus consecuencias. ¡Qué lamentable no nos importe al menos que se vuelva un caso mediático! ¿Por qué sigues haciéndote de la vista gorda? Seguro me responderías con un “Pero Airam, ¿cómo dices eso? ¡Claro que me importa!” Y yo te respondería: “¿Entonces qué estás haciendo para que las cosas sean distintas?”.

Solemos quedarnos como simples espectadores, sólo decimos que está mal y seguimos con nuestra vida como si nada hubiese pasado, hasta que nos toque de cerca, y de acuerdo a las estadísticas, es más probable que nos toque –aunque sea a través de un familiar o amigo– a que no. Yo, gracias a Dios, no lo he vivido en carne propia, pero sí a través de ti que quizá cada viernes tomas Pandora en tus manos esperando a que sea una vía de escape al abuso que has sufrido; me toca si tú vas al trabajo con la mejor sonrisa pero con el alma hecha pedazos a causa del maltrato emocional o psicológico que vives en casa; me toca porque puede ser que hoy un padre se entere de que su hija es abusada por su novio o esposo; o por el contrario, una madre se de cuenta de que su hijo es el abusador. No hay que ser víctima para unirse a una causa. No hay que ser víctima para decir ¡ya basta!

El esfuerzo no será algo de un día, de hecho, los resultados se verán a largo plazo, pero aquí estamos, incansables; haciendo frente con las herramientas que tenemos al alcance: nuestras páginas. El editorial principal de moda se viste de naranja como una forma de alertar y llevar esperanza, aún en medio de la adversidad, el desconsuelo y el asombro. El reportaje central habla de otra forma de violencia: el acoso sexual; también dedicamos las páginas de salud a la descripción del maltrato emocional. Nuestra portada dice ya no más, y tú también puedes hacerlo…

Este 25 de noviembre te invitamos a vestirte de naranja como una forma de protesta pacífica y de lucha contra la violencia de género, en una iniciativa que la ONU ha denominado como Día Naranja, y que nosotros quisimos replicar en República Dominicana bajo los hashtags #DiaNaranjaRD y #DiaNaranjaPandora. ¡Únete y juntos pongamos un alto! No esperes a que te toque para actuar.

@AiramToribio