¡Deja de quejarte!

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Texto Yaneris Michel Ilustración SofiaPink

“Ayúdame Señor a poder controlar mi lengua”, dice la canción que se ha vuelto un dicho popular para frenar nuestro deseo de chisme o queja, y en Pandora proponemos que se convierta también en un mantra de meditación.

Está claro que en su naturaleza, el ser humano lleva consigo una actitud de inconformidad ante todo. Las mujeres por ejemplo, si son altas quieren ser más bajitas, si tienen el pelo rizo lo quieren lacio y viceversa, si tienen muchos senos quieren menos y las que tienen menos quieren más… Y eso sólo de apariencia. De otros aspectos de la vida también surgen constantes quejas: del trabajo, del tráfico, de la crisis, de los padres, de los hijos… “Gran parte de nosotros, con frecuencia y de manera inconsciente, llegamos hacer de la queja, nuestra pareja”, dice Tamara de la Rosa Gallardo en su libro Reiníciate: Todo empieza con uno mismo.

Puede que no nos demos cuenta, pero el exceso de comentarios negativos que salen de nuestra boca, o aún los que se quedan en nuestra mente, se convierten en una especie de veneno que afecta nuestro propio ser. La queja constante hace que hagamos del lamento un hábito tóxico y adictivo que nos impide ver más allá y apreciar lo aspecto positivo.

Pero, ¿por qué nos quejamos tanto? Según la autora del mencionado libro, quejarnos resulta cómodo e incluso útil. “Con la queja lo único que consigues es evitar, aunque sea temporalmente, enfrentarte a lo que requiere solución. Quejándonos buscamos que sean otros los que saquen las castañas del fuego para solucionar nuestros problemas”, dice.

Educa tu mente

Cambiar hacia una actitud más positiva requiere de práctica, a veces mucha. Comienza por responder a tus quejas o críticas siempre buscándole algo positivo, hasta lograr una verdadera transformación en tu forma de pensar.

“Un pesimista ve la dificultad en cada oportunidad; un optimista ve la oportunidad en cada dificultad”, Winston  Churchill

Sólo te impide avanzar

Ciertamente, en nuestro país y sociedad hay muchas cosas que desearíamos transformar. Pero, ¿estás siendo tú parte de ese cambio? La transformación comienza contigo y con tus propios proyectos, y tu manera de conducirte ante la vida.

“Nadie más que nosotros es responsable de nuestra ruina, infelicidad, o simplemente, de que no soportemos a nuestro jefe desde hace años, a quien vemos diariamente de 9 a 6. Tampoco nadie más que nosotros es culpable de que no empecemos con nuestro proyecto”, expresa Diego Villa, autor de Cómo hacer un millón de dólares.

Mientras te quejas, la vida pasa y las oportunidades también. ¿Necesitas más dinero? Entonces examina tus oportunidades. ¿Quieres un nuevo trabajo? Comienza por actualizar y enviar tu curriculum. Nada pasa mientras nada hagas. Y nada cambia mientras sólo te quejas.

“Las quejas y la actitud negativa afectan nuestro desempeño de manera directa y evidente. En el ambiente laboral, si estamos canalizando nuestra energía en quejarnos y buscar lo negativo, dejamos de enfocarnos en cómo salir adelante, buscar una solución a los obstáculos que se presenten o hacer el ajuste necesario para identificarnos con la labor que estemos realizando”afirma Rosallin Robiou, Psicóloga Especialista en Reclutamiento y Selección (rosallinrobiou@gmail.com).

Tanto en el plano personal como en lo profesional, es importante que te plantees qué quieres, cuándo lo quieres y cuáles son los pasos para obtener lo planteado. El sólo hablar por hablar no favorece en nada a tu situación. Quejarte sólo contribuye a tu estado de estancamiento.

“Es muy importante salir del estado de comodidad y ser honesto al responder las cuestionantes antes mencionadas. Recuerda siempre preguntarte: ¿Qué estoy haciendo para cambiar mi situación actual? Y si no lo puedes conseguir en la empresa o medio en el que te encuentras actualmente, prepararte para salir al mercado cuando estés lista para ser competencia de mayor nivel”, recomienda Robiou.

¿Cómo cambiar de actitud?

Como todo problema, el primer paso para resolverlo es aceptarlo. “Debe haber un reconocimiento de la conducta y un deseo genuino de cambiarla para lograr dicho cambio”, afirma Robiou.

Comienza por hacer este ejercicio de auto-evaluación: toma una libreta y crea una columna para quejas. Siempre que llegue una durante el día, anótala en tu libreta o simplemente haz una marca: desde quejarte por tener que levantarte hasta por si llueve o se te hace tarde… Haz este ejercicio por una semana y notarás no sólo cuánto te quejas, sino que mientras vas tomando conciencia, más cosas anotas en la lista. Luego, en la segunda semana, comienza a practicar el responder a tus quejas con un pensamiento positivo. Por ejemplo, si te quejas de que estás cansada, agradece que tienes trabajo. Si no te gusta tu comida de hoy, agradece que puedes comer diariamente. Y así sucesivamente. Practica este ejercicio hasta que sientas un verdadero cambio de actitud.

Otra dinámica a la que te puedes unir es la que propone la comunicadora y presentadora de noticias dominicana Lorenna Pierre (@LorennaPierre), con su iniciativa “Poder Corazón” (@poder_corazón), que propone tareas diarias que debes cumplir, compartiendo una foto de la acción con un mensaje que inspire a las personas; luego de los 30 días puedes contar tu experiencia, y cómo te ayudó a crecer.

“Hay retos orientados a la acción y otros a la reflexión”, explica su creadora. Entre ellos se encuentran el practicar ser flexibles y hacer las paces con los imprevistos, despedirte del pasado y cerrar ciclos; proponerte aprender algo nuevo, asignar tareas a otros y así aprender a delegar, y reconocer tus fortalezas y debilidades.

“La idea es que las personas puedan cambiar de actitud. Pienso que puedes tener un objetivo en la vida, pero si no miras los obstáculos de manera positiva y no disfrutas el trayecto, simplemente llegas hasta ese punto y entonces te preguntas “¿Para qué estoy aquí?”. Para mí, la actitud es lo que hace que haya un camino de crecimiento hacia la meta y el mismo sea divertido y de provecho”, añade.

Antes de quejarte siempre ten en cuenta que:

  • Mientras te quejas por todo lo que te falta, no te queda tiempo para disfrutar todo lo que tienes.
  • Las personas que se quejan, agotan y consumen a los de su alrededor, haciendo que huyan de su lado.
  • No olvides el peso que tienen las palabras. Creamos nuestra vida con cada pensamiento; todo es producto de las palabras con la que te expresas. Lo negativo atrae cosas negativas.
  • Esfuérzate por darle más entrada a la gratitud. Cambia la forma de ver las cosas, y éstas cambiarán de forma. Tendrás mejor ánimo, relaciones más favorables, mejor autoestima y más tranquilidad.

Tomado del libro Reiníciate: Todo empieza por uno mismo, de Tamara de la Rosa Gallardo.