Peace and Love

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Por Leandro Sánchez Ilustración KateChe

Escrita en 1992 por el astro de la música Michael Jackson, “Heal The World” (Sanar al mundo), parece haber sido escrita hace poco; su contenido es tan actual que aún tiene mucho qué decirnos hoy día. ¿Por qué? Michael nos deja un claro mensaje al inicio de la canción: “Hoy estamos reunidos alrededor del mundo con un propósito común: hacer del planeta un lugar de alegría, así nadie tendría que sufrir, especialmente nuestros niños. Esta vez tenemos que lograrlo”… Sus alentadoras palabras, y quienes por años han coreado este hit, son una muestra de que hay miles y miles en todas partes del mundo que anhelan la tan soñada y quimérica paz. Y aunque los pesimistas, por momentos quieren hacer de las suyas, de seguro ganaremos la batalla.

Por eso, cada 21 de septiembre, el próximo jueves, se celebra anualmente el Día Internacional de la Paz, promovido por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que ha declarado esta fecha en favor del fortalecimiento de los ideales de paz entre todas las naciones, los pueblos y los miembros de cada uno de ellos.

¿Por qué celebramos este día? La respuesta nos la da misma ONU: “Para sensibilizar, concienciar, llamar la atención, señalar que existe un problema sin resolver, un asunto importante y pendiente en las sociedades, para que a través de esa sensibilización los gobiernos y estados actúen y tomen medidas, o para que los ciudadanos así lo exijan a sus representantes”.

Interesante, ¿cierto? Pero lo es mucho más la acción. Este año la campaña se titula “Juntos por la paz: respeto, seguridad y dignidad para todos”, siguiendo el espíritu de “Juntos”, una iniciativa mundial cuyo objetivo es que las personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares en busca de una vida mejor disfruten del respeto y la seguridad, y vivan dignamente. Ante esta realidad, la Organización busca que todos apoyemos a los refugiados y migrantes; destacar el valor de la solidaridad y mostrar los beneficios que estos grupos aportan a las economías y los países. En realidad, se trata de reunir a todos y recordar nuestra humanidad.

Educando para la paz. Tras los hechos lamentables propiciados por la Segunda Guerra Mundial, las Naciones Unidas empezó su labor en 1945, con la finalidad de mantener la paz y la seguridad internacionales. “Con este objetivo, intentan prevenir conflictos y poner de acuerdo a las partes implicadas. Sin embargo, lograr la paz exige crear no sólo las condiciones propicias para que ésta anide, sino para que se mantenga”, nos dice el sociólogo Luis Alberto Brea, para quien, lo ideal sería que nos comprometamos a enseñar a nuestros hijos el valor de la tolerancia y el respeto mutuo. “Invirtamos en las escuelas y los maestros que construirán un mundo justo e inclusivo que abrace la diversidad. Luchemos por la paz y defendámosla con todas nuestras fuerzas”, resalta.

Ante esta realidad, nuestro papel es inculcarles estos ideales a las nuevas generaciones, con miras un futuro más promisorio; que tengan conciencia de la importancia de la paz, de amar.

“La mejor manera de enseñarles a nuestros pequeños es mostrándoles un amor sincero y amando a los demás sin condiciones para que, a través del ejemplo, aprendan su valor”. Así externa su opinión Clarissa Guerrero, psicóloga y terapeuta infanto-juvenil, quien se considera una abanderada del trato equitativo para todos sin importar gustos, color, sexo, etc., que en estos tiempos son el origen de un sinnúmero de conflictos como la violencia de género y el terrorismo.

Tiempo de actuar. Así como los niños aprenden a través de nuestro ejemplo, mucho más si es a través de la práctica. Lo mejor es iniciar con las personas que nos rodean. “Si tenemos personal doméstico en casa, de menores recursos pero que realizan un trabajo digno para sustentarse, es importante reflexionar acerca del trato respetuoso que merecen, así como a todas las personas en general. De igual forma, involucrarles en el estudio y lectura de personajes de la historia y la actualidad que han luchado por la igualdad y la paz, entre ellos Nelson Mandela y Mahatma Gandhi”, explica Guerrero. Para ella resulta vital en estos tiempos el desmontar mitos y etiquetas acerca de las distintas razas y nacionalidades, enseñar al niño a amarse a sí mismo, pues, tan pronto un ser humano es capaz de aceptarse se vuelve más tolerante. Además, el tratar de integrarlo a grupos de diferentes culturas, razas o clases sociales, mediante campamentos, deportes, arte, idiomas…, donde pueda compartir una actividad o jugar, son algunas de las acciones que sugiere la especialista.