¿Lo compro o no lo compro?

Fecha

, Belleza

Por: Patricia Crusset Fotos: Tinatin 

No se trata de que el frasco se vea bonito o sea el que más promocionen los medios de comunicación. A la hora de elegir un producto para el cuidado de tu piel debes tomar en cuenta desde el fabricante hasta tu tipo de dermis, o los ingredientes que contiene.

Por más atractivo que luzca el empaque, como reza el refrán “Lo importante está en el interior”. Y lo primero es tener claro para qué necesidad lo estás comprando (reafirmar, aclarar, eliminar manchas, etc.). “Como médico recomiendo ver cuáles son los activos principales”, advierte la dermatóloga Zaida Brea, quien además es directora médica de Sesderma Dominicana.

¿De dónde proviene?

También, como dicen por ahí, el papel aguanta todo (aunque en este caso aplicaría para la etiqueta), por eso, es además importante saber quién es el fabricante del producto.

Con el sello dermocosmética.

“No es lo mismo comprar un producto cosmético, elaborado con sustancias que van a resolver un problema momentáneo, que por ejemplo, uno dermocosmético, que incluye propiedades para solucionar el problema basado en el tipo de piel, con un criterio dermatológico”, nos explica Brea.

De seca a grasa.

Otro punto a tomar en cuenta es tu tipo de piel, ya que, si es el caso, por más que le funcione una crema humectante a tu amiga, puede que tú y ella no tengan las mismas necesidades, y si te llevas de su recomendación vas a obtener el resultado contrario al esperado.

A prueba de clima.

Lo más seguro es que en alguna ocasión te han aconsejado no comprar un producto de determinado país porque no están elaborados para el clima tropical de República Dominicana, pero en realidad esto es un mito. “Los productos vienen climatizados. Un protector solar o vitamina C, por mencionar uno, es igual aquí que en Pequín. En los países fríos no necesitan un factor de protección 50, como usamos aquí todo el tiempo, aunque la sustancia protectora sigue siendo la misma, apunta la especialista. Ahora bien, sí es necesario en climas más fríos hidratar aún más la piel para que no se agriete o luzca, como decimos aquí, “ceniza”.

¡Te quiero probar!

Los amantes del mundo de la belleza exigen poder probar antes de comprar, y aunque el mercado online ha crecido, incluso los millennials prefieren hacerlo antes de decidirse por un producto…  Ese ha sido el éxito de tiendas como Sephora o Mac, o de las “cajitas de samples”, que te ofrecen darle una probadita a los productos antes de decir “sí, acepto” o darle a next.

De todas formas, puedes prácticamente testearlos sin necesariamente estar en la tienda, a través de redes sociales como Pinterest, e incluso, por medio de tus influenciadoras favoritas. Ellas usualmente realizan tutoriales de lo nuevo del mercado; así puedes ver cómo queda realmente, por ejemplo, un labial en determinado color de piel. De hecho, según a una investigación publicada en el portal de estadísticas bigcommerce.com, el 23% de los compradores se ven influenciados por recomendaciones hechas a través de las redes sociales, y el 51% de los millennials probablemente compren algún artículo sugerido por una de ellas.

También puedes solicitar los “samples” del producto en la tienda, y así ver qué tal te funciona antes de tomar la decisión de adquirir el formato real, y por ende, más costoso.