#MenCrushMonday: Cuquín Victoria

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Por: Leandro A. Sánchez Foto: Fotochera

Pertenece a lo que se considera la primera generación de comediantes de la República Dominicana, junto a otros como Freddy Beras-Goico y Luisito Martí.

¿Quién no recuerda con nostalgia su programa Con Cuquín, que gozó de gran popularidad entre los años 80 y 90… o uno de sus personajes más emblemáticos, el Científico Loco? La pasión que a lo largo de su carrera le ha impregnado a su quehacer profesional (que incluye también el cine y teatro) le ha valido reconocimientos como el Gran Soberano 2014.

Por esta y otras razones nos comunicamos con él para que nos contara aquello que, hoy día, con sus años de experiencia y madurez, le aconsejaría a su “Yo” más joven, y por supuesto, a nosotros también: su fiel público.

“Cree y defiende con honestidad lo que haces, sólo así seremos aceptados por los demás”.

 “Es de suma importancia la educación en el hogar y la armonía en la familia, que nuestros hijos aprendan valores con el ejemplo”.

 “Siempre tenemos algo que aprender, aún de los que creemos nuestros discípulos. No podemos pensar que hemos llegado al tope”.

 “Una sonrisa abre muchas puertas; nos acerca a los demás, pero tiene que ser sincera”.

 “El aplauso y los abrazos son reconocimientos invaluables sobre lo que haces, pero no los puedes conservar como un colchón para dormir, creyendo que durarán por siempre”.

 “Hay que tratar de renovarse cada día, adaptándonos a las tendencias y a los tiempos, pero sin perder el estilo por el que hemos sido aceptados”.

 “La intolerancia y el odio son sentimientos que sólo le hacen daño al que los practica, muchas veces a quienes van dirigidos ni se enteran. Lo mejor es sacar de la vida a esas personas negativas  dándole a delete, ¡y ya!”.

“Un alimento espiritual es el contacto con gente positiva y sincera, de la que puedas aprender algo y te inyecten afecto y actitud”.

 “La mayor felicidad te la ofrece la paz interior; ser feliz con las cosas simples y disfrutar cada momento como si fuera el último, porque como decía mi tío “De aquí nadie sale vivo”.

“Hagas lo que hagas tiene que gustarte para que le pongas el mayor interés y lo disfrutes… sólo así deja de ser simplemente un trabajo por el que te pagan”.