Nesting: la nueva fórmula de belleza

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Por: Leandro A. Sánchez Foto: Verca

 

“Este momento en que buscamos mantenernos relajadas y con cero estrés, resulta oportuno para el cuidado del rostro. Por eso, Las mascarillas caseras resultan ideales”Esther Báez, esteticista y dermatóloga.

No hay duda, vivimos en un siglo de prisas. Esta realidad latente ha tocado las puertas de cada uno de los sectores de la sociedad actual, teniendo como protagonista oficial la aclamada tecnología. Pero aún hay más: su fervor ha sido tal que no ha escatimado esfuerzos para, de una u otra forma, pasearse por nuestra salud física-emocional.

Y ahora, en una era en que la humanidad se ha volcado a una onda que persigue bienestar en el más amplio sentido de la palabra, surge un término con el que de seguro te has topado mientras navegas por internet: el nesting, una práctica cada vez más popular, sobre todo entre los llamados millennials. Pero, ¿a qué hace referencia? Lo primero que debes saber es que se trata de algo que haces, y estamos casi seguros, amas con locura, es decir: quedarte en casa a descansar todo el día. Sí, como lo lees.

Y es que actualmente, muchos redescubren lo bueno que resulta disfrutar sus espacios, el hogar en el que casi nunca están durante la semana, sea por trabajo, actividades habituales o compromisos sociales… Es una manera de dejar sus preocupaciones a un lado, relajarse y disfrutar.

De acuerdo con un estudio publicado por el British Journal of Occupational, la cocina se está volviendo uno de los lugares favoritos de la casa para combatir los problemas de la vida cotidiana, el estrés y la depresión… Por eso no resulta extraño ver cómo hasta los hombres se introducen veloz y fácilmente en ésta, y que de todas las terapias ocupacionales para tratar la depresión, la repostería demuestre ser una de las más eficaces.

El cuerpo necesita del descanso para recuperarse. Es cierto que necesitamos divertirnos, pero si esto se vuelve un estilo de vida es totalmente insano, física y mentalmente”, explica la médico internista y nutricionista Ana Campos. No obstante, se debe tener claro que cada quien tiene su propio punto de equilibrio. “Pero la sociedad actual y consumista no brinda la oportunidad de desarrollar la propia responsabilidad sobre nuestra salud”, agrega la especialista, también endocrinóloga.

Tu piel lo agradecerá.

Ahora bien, qué sucede con lo que hacemos en el hogar, y cómo lo hacemos.

No vale de nada quedarnos en casa “descansando” si lo que allí practicamos atenta con nuestra integridad. Entonces, ¿debemos cambiar, por ejemplo, nuestra rutina de belleza-física o hábitos de alimentación?

Estudios y expertos como Marie Kondo (autora japonesa y consultora de organización), han dejado claras las ventajas del nesting. De igual forma la esteticista y dermatóloga Esther Báez, quien dice que “cuidarnos dentro del hogar nos brinda la oportunidad de emplear productos naturales y evitar tentaciones alimenticias, tan importantes en el cuidado de nuestra piel”. Por ejemplo, este momento en que buscamos mantenernos relajadas y con cero estrés, resulta oportuno para el cuidado del rostro. “Las mascarillas caseras son ideales gracias a sus efectos en la piel. Ingredientes como el aguacate, que hidrata y suaviza la piel; el yogur y la miel, que evitan el envejecimiento prematuro, y el limón, que estimula la producción de colágeno, son idóneas para aplicar en este tiempo libre”, explica.

Ojo con la comidaHemos escuchado una y otra vez “eres lo que comes”. Y mientras pasamos un fin de semana sin salir de casa, como lo promueve el nesting, debemos tener sumo cuidado, ya que esto se verá reflejado, no sólo en nuestro estómago, sino en lugares inimaginables como la piel, pues muchos alimentos contribuyen a su embellecimiento.

Debemos ser precavidos tanto con las cantidades como con la selección de lo que ingerimos, sobre todo porque en este caso la actividad física es muy mínima”, dice la nutricionista Maria Bell Viguri, quien nos brinda cinco tips para que nuestra rutina de nesting resulte todo un éxito. De seguro los verás traducidos en tu belleza física y emocional, sobre todo.

  1. Ver la cocina como una terapia. “Es una forma de estimular la creatividad. Se ha comprobado que fomenta nuestro lado más familiar y altruista del cerebro, y aumenta la producción de endorfina, la hormona de la felicidad, gracias al degustar los platos”.
  2. Modera los carbohidratos. “Como tu actividad física disminuye, reduce la ingesta de pastas y cereales. Sustitúyelos por alimentos más ligeros, con poca carga energética”.
  3. Desayuna fuerte. “Así evitarás comer de más durante el almuerzo o Frutas y yogur natural serán tus aliados, al promover una mejor la digestión”.
  4. Opta por comida zen o relajante. “Hay alimentos, que gracias a sus propiedades, ayudan al organismo y pueden mejorar nuestro estado de ánimo. Por ejemplo, almendras, avena, aguacate, chocolate negro e infusiones”.
  5. Líquidos, ¡por favor! “Mantener el cuerpo hidratado es necesario para su perfecto funcionamiento. Además, evitas molestias causadas por comidas abundantes frente a un mínimo de ejercicios”.