Placer en solitario

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, Sexo y relaciones

Por: Airam Toribio Foto: Fuente externa

INTIMIDAD. Muchas lo hacen, y a la mayoría le cuesta admitirlo. Los terapeutas sexuales concuerdan en que la masturbación, que ayuda a que conozcas tus puntos de placer, es una de las mejores herramientas para disfrutar plenamente del sexo.

A pesar de las luchas, todavía hoy la mujer es cohibida de muchos aspectos, incluyendo el disfrutar del placer al máximo. Religiones y ciertas culturas consideran la autoexploración sexual como algo prohibido. No obstante, la masturbación masculina no es tan mal vista como la femenina. “Tiene mucho que ver con la sociedad en que vivimos, con la cultura machista que nos rodea. La mujer que dice masturbarse es mal vista, incluso puede ser etiquetada de perversa”, apunta la psicóloga clínica y terapeuta sexual y de pareja, Virginia Pérez (@VirginiaPerezR). Con ella conversamos, para responder algunas de tus inquietudes en torno al tema.

* ¿Por qué resulta positivo para la mujer autoexplorarse?

La masturbación femenina tiene grandes beneficios. Lo primero es que te da la oportunidad de explorar tu cuerpo y conocer cuáles son tus zonas erógenas; puedes descubrir nuevas sensaciones. Estar consciente de cuáles son tus puntos más placenteros ayuda a tener mejores relaciones sexuales. Cuando nos masturbamos liberamos dopamina y oxitocina, endorfinas que provocan la sensación de bienestar y placer que podemos sentir en el acto sexual junto a la relajación.

* ¿Qué porcentaje de mujeres en consulta nunca se ha explorado?

Aproximadamente un 50% de las chicas que visitan mi consultorio nunca se han explorado. Cuando se les facilitan las herramientas para tomar la iniciativa y lo intentan, notan una gran diferencia en su respuesta sexual.

* ¿Qué sucede cuando la mujer siente culpabilidad?

El que una mujer experimente culpa al momento de masturbarse puede deberse a varios factores: una mala información en su educación sexual desde la infancia. Es decir, que durante su exploración física, los responsables de su educación sexual le dijeran que esto era malo. También puede deberse a un tema religioso, de que masturbarse es un pecado. Todos estos pensamientos provocan reacciones neuronales que generan culpa, y regulan nuestros sentimientos, emociones y recuerdos. Si creemos que la masturbación es un acto prohibido, nos sentiremos así.

* Dicen que los niños se masturban desde bebés. ¿Quiere esto decir que la autoexploración es algo inherente al ser humano?

Por supuesto que es algo normal, es parte de nuestro cuerpo, de nuestras vidas. En sus primeras etapas, el ser humano está en una constante exploración, es aquí cuando el adulto debe de tener una apropiada información para la educación sexual del infante, pues su respuesta sexual adulta dependerá del manejo de la información en su niñez.

* ¿Puede una mujer preferirlo al coito?

Es un poco de todo. Conocerse nos da la oportunidad de jugar con nuestros placeres y emociones. En ocasiones puede que desee sólo la masturbación y en otras el coito o ambos.

* ¿Ayudan los juguetes eróticos?

Claro. Aunque esto va a depender de la libertad sexual que tenga la mujer. Será su decisión.

 

Un poco de historia. En el mundo previctoriano (siglos XVII y XVIII), en el que ni siquiera las mujeres pertenecientes a la élite tenían acceso a la educación o propiedades, a nadie le importaba mucho si las mujeres se masturbaban o no. La obsesión por los “peligros” de la masturbación femenina se dio en el siglo XIX, uno en el que ellas lograron sucesivas victorias legislativas que implicaban su acceso a los derechos.

Fuente: Vagina, una nueva biografía de la sexualidad femenina, de Naomi Wolf