Guía sexual para recién casados

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Por Yaneris Michel Foto Shutterstock

Inicia una nueva etapa en tu vida. Una que de seguro trae consigo mucha ilusión y esperanza con miras a construir un futuro próspero luego de dar el sí. Y, por qué no decirlo, también una etapa en la que su relación se ha de fortalecer, volviéndose más íntima y llena de complicidad. El compromiso del matrimonio debe ser también compromiso a donarse el uno al otro en la intimidad.

Liliana Cruz Pichardo, terapeuta sexual y de pareja, quien nos ayudó a crear esta guía para ti.

 Antes de la boda: Hablen de sexo

Independientemente de si lo practican o no antes del matrimonio, es importante hablar de sexo. Existen personas que, ya sea por prejuicios sociales, malas experiencias, tabúes, crianza estricta u otras razones, son incapaces de conversar de temas sexuales. Es importante que puedas ir abriendo tus sentimientos hacia la otra persona: qué cosas les gustaría experimentar, qué les desagrada totalmente, qué situaciones del pasado fueron negativas y cuáles fueron positivas.

No se trata de que el sexo se vuelva un tema obsesionante ni que comiencen a comparar quién ha tenido más relaciones previas, sino de que puedan tener conversaciones sinceras, que puedan ir desarrollando la suficiente confianza de hablar íntimamente y que no haya tabúes entre ustedes.

“Si notan que les es complicado hablar de sexo, porque uno evita el tema y no es capaz de expresarse o se siente extremadamente incómodo, puede que sea bueno considerar conversar con un especialista; es común que en la pareja ocurra este tipo de situación sin que estén conscientes de eso. No deben limitarse a dejarlo de lado, porque pueden caer en el error de aceptar esta conducta “por amor” y luego ser una carga pesada en su cotidianidad como esposos. Las relaciones sexuales y la intimidad son parte importante de un matrimonio, por tanto, es vital que puedan resolver cualquier “bache” al respecto,y así permitir que su relación crezca de manera sana y fluida”, explica Liliana Cruz Pichardo.

La comunicación es lo más importante para lograr una relación de pareja fuerte y exitosa. Si no eres capaz de decirle a tu pareja –sin restricciones, temores ni peleas– lo que te gusta, nunca lo sabrá, y por tanto no podrá ayudarte a lograr el máximo placer. Mucho menos podrás decirle lo que te disgusta al momento de hacer el amor, y él seguirá pensando que está haciendo todo perfectamente, mientras tú no estás satisfecha.

 Planeen su noche de bodas

Hayan estado juntos o no, la primera vez como marido y mujer es única e irrepetible. Muchas mujeres sueñan con una noche de bodas de película, con velas en la habitación, música ambiental o hasta la tradicional idea de que las carguen hasta la cama. Los hombres también sueñan con fantasías concretas las cuales desean compartir con la mujer que han elegido: lencería, un breve baile erótico, soltarte el pelo… y muchas otras cosas que pueden pasar fácilmente del sueño a la realidad.

Así que planificar esa noche juntos puede convertirse en una dinámica divertida, que les ayude a que todo salga como desean. Además, la expectativa los tendrá deseando que llegue el día y hasta puede incrementar su deseo sexual.

Sólo tomen en consideración que en la noche de la boda pueden estar tan cansados que sólo desearán dormir, así que bien su “plan” puede ejcutarse a la mañana siguiente o en la segunda noche como esposos.

Conozcan tu ciclo menstrual

Parece un tip raro, ¿no? Pues no lo es. De ahora en adelante tu esposo estará cerca todo el tiempo, no sólo en tus días buenos, también en los malos. Por eso es importante que ambos conozcan cómo funciona el ciclo menstrual femenino, no sólo para saber el momento en el que te llegará el período, sino porque este ciclo controla también tu deseo sexual y tus emociones. La naturaleza, a veces es impredecible. Por eso hay momentos en tu ciclo en los que estarás más sensible y por lo tanto necesitarás caricias más suaves; momentos en los que estarás muy emocional y necesitarás hablar o más abrazos; momentos en los que te volverás una fiera sexual y tu esposo te encontrará irreconocible, y así sucesivamente. Para cada mujer puede ser diferente, por lo que es recomendable que estén conscientes de estos cambios antes de que tu chico piense que eres bipolar en la cama. Consulta a tu ginecólogo (a), para orientarte mejor.

 La noche de bodas: Relájense

Cuando hay un período de abstinencia sexual previa al matrimonio es normal que la noche de bodas se convierta en toda una aventura, una emocionante carrera hacia descubrir al otro. La adrenalina los mantiene deseosos de llegar hasta el final, y muchos lo logran, pero a otros los nervios también les pueden jugar una mala pasada.

Incluso cuando ya han tenido experiencia sexual previa, existen factores cada vez más comunes que impiden que los nuevos esposos consumen su matrimonio la primera noche. “Hoy en día, las fiestas de recepción son largas y los novios son quienes más la disfrutan. Antes se retiraban más temprano. Ahora hasta se han convertido en parte del protocolo que se queden hasta despedir al último de los invitados”, dice Rut Caamaño, wedding planner de Caova Creative Group (@caova.cg). Es por ello que pueden terminar sumamente agotados después de semanas de estrés, un largo día de preparación y una larga noche de fiesta.

Si al llegar a la habitación, sienten que no pueden ni mantenerse en pie, es importante que se relajen y no se presionen.

Preparen el ambiente

Si el presupuesto de su boda les permite pagar una noche de hotel, aprovéchenlo. Estos se encargan de tener todo limpio y ambientado románticamente para que puedan disfrutar de su primera noche con toda libertad. Crear el ambiente adecuado es sumamente importante para entrar en el mood. Iluminación tenue, velas aromáticas, unos tragos de champaña, entre otras cosas, pueden ayudar a disponer sus mentes y cuerpos hacia una sesión de pasión.

Combatan el cansancio con una buena ducha caliente o, incluso, métanse juntos al jacuzzi. Luego preparen sus cuerpos con loción corporal para que la piel esté más suave al tacto. Alternar una corta sesión de masajes también ayuda. Y perfúmense con un aroma que excite las emociones de cada uno.

No hay prisas…

La noche de bodas es perfecta para comenzar a amarse lentamente. Puede haber nerviosismo, sobre todo si para alguno es la primera vez, pero es bueno tener en mente que ahora no hay prisas, pues es la primera noche de muchas más por venir.

Abran sus sentidos con cada toque, beso y caricia. Sientan las emociones del otro. Conversen, rían, aún con lo que les parezca raro o diferente pero placentero. No necesariamente pueden llegar hasta el final y culminar con la penetración en la primera noche, pueden ir poco a poco según vaya aumentando la confianza. Recuerden que todo mejora con la experiencia y la práctica.

“Muchos maridos piensan que en la primera noche deben ‘rendir’. Que deben de dar una muestra de lo que será el resto de su vida matrimonial, y eso es incorrecto. La primera noche se presta al placer sensorial más que a la penetración en sí. En este momento nadie le va a juzgar porque no tenga una ejecución tipo película pornográfica, que tampoco reflejan la realidad. Esto es el inicio de una vida donde podrán amarse libremente y sin presión, por lo que no es necesario “rendir” sino amar y sentirse. Ya habrá tiempo de sobra para lo demás.

La luna de miel

Una buena luna de miel es súper importante para comenzar esta nueva etapa de sus vidas con buen pie. Es necesario que tengan tiempo para desconectarse de todo, del trabajo, los celulares, la cotidianidad… Que no tengan demasiadas actividades planeadas, para así poder refugiarse en un espacio exclusivo para dedicarse el

uno al otro.

Cada encuentro sexual ha de traer un nuevo aprendizaje, ¡y en la luna de miel se esperan muchos! Pide lo que deseas en cada momento: si una noche quieres que te desvista y te acaricie lentamente, o si en otro momento quieres sexo un poco más pasional y salvaje, ¡dilo!

Aprovecha para ir descubriendo lo que lo enloquece. Caricias detrás de la nuca, besos en su pecho, toques suaves entre su pene y los testículos… ¡Siéntete libre de explorar! Al mismo tiempo, haz preguntas: ¿Te gusta esto? ¿Más rápido, más lento? Pide a tu pareja que haga lo mismo y así irán descubriendo sus mejores zonas de placer.

 Tiempo de adaptación

“El tiempo pasa rápido cuando uno se divierte”, dice un dicho popular. Y los días de la luna de miel se van volando. Prepárense para regresar a la realidad”, dicen Julián y Annette Melgosa en su libro Para la pareja: Una relación estable para toda la vida. Designen a alguien, preferiblemente los padres o amigos de confianza para que les ayude a tener todo organizado a su regreso.

Aunque haya cajas por doquier con regalos y artículos de la mudanza, la habitación matrimonial y la cocina deben estar listas para la nueva vida. Pero que no se pierda la pasión. El momento de adaptación comienza y ahora empezarán a descubrir “cositas” cotidianas que les molestan del uno y el otro. Que esto no les robe el deseo. Si les apetece tener sexo a cada momento, organizar la casa puede esperar, pues nada como el ímpetu de los primeros meses.

Ejerciten la creatividad

Hay quienes se proponen como reto hacer el amor en cada espacio de la casa. ¡Atrévanse! Puede ser una experiencia divertida y llena de recuerdos memorables para ambos.

“No compren televisor al menos por un año”, dicen Ed y Gaye Wheat en su libro El placer sexual ordenado por Dios. Parece exagerado pero sí es importante evitar las distracciones en la alcoba y todo lo que pueda robarles el tiempo de tener encuentros íntimos.

La creatividad es importante para no permitir que la rutina arrope su vida sexual. Sorpréndanse con mensajitos alrededor de la casa como un “te espero esta noche” u “hoy será una noche que no olvidarás”. Planeen citas y cómprate un vestido sexy para la ocasión. O actúen escenas con juegos de roles que hagan realidad sus fantasías: una enfermera sexy, un jardinero bien dotado… ¡lo que quieran! Jugar es una de las cosas que también harán del sexo una experiencia más divertida.

Toma la iniciativa

No dejes que sea él quien tome siempre la iniciativa para propiciar un encuentro sexual. “A los hombres les encanta que las chicas se esfuercen con un jugueteo previo y que también pongan de su parte”, dice Gabriela de Alba en su título Consejos de sexualidad para recién casados. Desnúdate en medio de la cocina, llámalo al trabajo y dile que lo deseas, lame su oreja mientras ven una película… ¡lo que la pasión te inspire!

No idealizar

“A muchos recién casados les pasa que después de pasar la primera etapa de la luna de miel (hacerlo casi todos los días y varias veces), los esposos creen que será igual de intenso por siempre, y se desaniman al ver que no es así. Ejercitar la paciencia es sumamente importante y deben entender cuando el otro no se sienta en disposición de tener sexo. Es normal que la frecuencia disminuya por lo que no deben perder de vista el luchar por tener una vida íntima satisfactoria con miras a una conexión más emocional y espiritual, más que sólo carnal”, dice Gabriela de Alba en sus Consejos de sexualidad para los recién casados.