Moda musulmana: porque la religión no mutila la belleza

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Por Victoria Scheker

Cuando piensas en las tendencias que han dejado su marca eterna en el mundo de la moda, inmortalizándose como clásicos indispensables en nuestros armarios, puede que las remeras de rayas francesas, las faldas a cuadros ingleses y las carteras neoyorkinas sean algunas de las piezas que lleguen a tu mente. Sin embargo, no considerarías ni por un segundo la vestimenta musulmana.

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Lo que no sabes es que el mundo musulmán, por su amplia expansión territorial (abarcando tanto Europa como Asia) es tan variado en cortes y patrones como es colorido. Si bien es de conocimiento general que los musulmanes ejercitan la discreción tanto en el comportamiento como en su forma de vestir, no por cubrir un poco más de piel de lo que solemos exponer los pertenecientes a otra fe son personas indiferentes a la belleza y ornamentación personal.

Lo notamos cuando observamos las ropas tradicionales de comunidades como la sindhi, en India, los vestidos de novia afganos y las innumerables formas de llevar el hijab según el país.

¡Pero la moda musulmana no está tan lejos como suena! Con las inmigraciones, la globalización y la multiculturalidad, muchas musulmanas han optado por un punto medio entre costumbres y tendencias, el cual las ha lanzado hacia la pasarela.

Se destacan las filipinas, las malayas y las indonesias entre las propulsoras y responsables de que se le ceda un espacio a las musulmanas en las pasarelas. Affinie Ramos, malaya musulmana y diseñadora de hijabs bajo el nombre Finnie Ramos Designs, explica que su paisana Yuna Zarai, quien hoy en día es una cantante hollywoodense, llegó a la fama para demostrar que el hijab no es una limitante del talento.

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Cuenta que la diseñadora musulmana Hana Tajima, mitad japonesa y mitad inglesa, fue una de las primeras en asesorar los vestuarios de Zarai, quien le dio un toque moderno y rural, como es la línea que elabora. Menciona a la indonesia Dian Pelangi como una de las diseñadoras que inspiró a que se llevaran hijabs más coloridos y femeninos para contrastar los básicos. Otras marcas relevantes son Aere, Aab, Inayah y Amirah Couture.

Relevancia

Siendo los Emiratos Árabes una de las regiones islámicas con más apertura al Oeste, no tardó en tomar la delantera al ver el fervor que crecía con la moda musulmana. Aparte de la revista Arabia Vogue, la cual tiene sede en Dubai -fundada a finales de 2016-, también realizan, desde ese mismo año, el Arab Fashion Week donde se expone, entre varias líneas, algunas musulmanas principalmente de Malasia e Indonesia.

También se destaca el Instambul Modest Fashion Week, donde se presentan  ropas conocidas en el Oeste, pero con cortes más largos y estilos más anchos. Pero esta gran comunidad no solo tiene el apoyo del Este. La marca italiana Dolce & Gabbana lanzó su primera línea de hijabs y abayas. Y es que después de todo, según le comentó Jacob Abrian (cabeza del Consejo de Moda Árabe en Dubai) al periódico online Middle East Eye, los musulmanes comprarán alrededor de 500 billones de dólares para el 2019.

Los diseñadores de modas del Oeste no pueden adoptar una mentalidad exclusiva, después de todo, según los reportes del Pew Research Center, un cuarto de la población será musulmana para el 2030.

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Hijab

 

Hay distintos estilos de cómo portar el hijab, y estos estilos quedan a preferencia de la usuaria. Las tendencias varían según la región.

Por ejemplo, las mujeres conservadoras no permiten que se muestre ni siquiera un mechón de su cabello, mientras otras portan un hijab más holgado. En Irán, algunas mujeres mayores optan por el chador, un velo que cubre tanto la cabeza como la parte superior del cuerpo. En Asia del Sur, las mujeres suelen portarla de manera que descanse en el cuello. 

Entre los países musulmanes o con grandes grupos pertenecientes a esta religión, tienden a ser más tolerantes y alentadores respecto a esta industria el Líbano, los Emiratos Árabes, Marruecos, Malasia, Turquía, los países del golfo arábico, del Este de Europa, y varios de Asia Central como Uzbekistán, Kazajstán, entre otros. Por eso, en estos países el uso del velo se toma de manera más flexible. 

En general, el maquillaje no está prohibido. El estilo y cantidad de cosmético utilizado queda a consideración de la mujer. Conocemos el famoso “Arabian eyeliner”, uno de los  estilos favoritos de delinearnos los ojos para algunas de nosotras.

Gracias a los esfuerzos de estos países de promover la diversidad sin barreras y aquellos que ya han hecho su nombre en la industria y les han dado inclusión a la moda musulmana, este imperio crecerá, quizá de manera lenta, pero segura.