Aumenta el robo de identidad a los famosos

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Por Muriel Soriano / El Caribe

La usurpación o suplantación de identidad en las redes sociales es uno de los mayores problemas que enfrentan millones de usuarios de estas plataformas en el mundo. Sin duda, el artista o figura pública es uno de los blancos perfectos para los delincuentes del ciberespacio, que aprovechan la imagen de estas personalidades con el objetivo de hacer peticiones de dinero, obtener contenido sexual, extorsionar o difamar. El caso más reciente que ha alertado al mundo es el del profesor australiano Gordon Douglas, de 42 años, quien a través de Facebook y Skype se hacía pasar por el ídolo juvenil Justin Bieber. Douglas, que deberá comparecer ante un tribunal en la ciudad de Brisbane, Australia, ha sido acusado de más de 900 crímenes relacionados a la explotación de menores, incluyendo tres cargos de violación.

Otro episodio de este tipo de delitos involucra a un hombre de 23 años que se hacía pasar por el famoso cantante colombiano Maluma para ganar confianza de menores de 9 y 12 años, con el fin de obtener fotos íntimas a través de redes sociales. De acuerdo a la Policía de Calí, Colombia, el usurpador de la imagen del cantante enfrenta una condena de 10 a 20 años de cárcel.

Con el boom de las redes sociales ningún país está exento de estos casos. En República Dominicana las personalidades denuncian constantemente situaciones de usurpación. En el 2013 fue apresado Eliab Molina Castillo, quien utilizaba la cuenta de correo electrónico mozartlapara@hotmail.com, del cantante Mozar La Para, para pedir dinero y fotos íntimas de fanáticas de Erickson Rafael Fernández Paniagua, nombre de pila del intérprete de música urbana. Aunque Mozart La Para se querelló ante la justicia contra Molina Castillo, éste se salvó de ser sancionado en esa ocasión. Sin embargo, fue detenido nuevamente en el 2014 luego de mantener raptada a la joven Génesis Flor Ángel Robles, una dominicana de 19 años residente en Puerto Rico, a la que Castillo confundió para que viniera al país con la creencia de que supuestamente iba a conocer personalmente al artista, y al que le había enviado varias fotos sugerentes. Entre otros casos, también se vio afectado el cantautor Juan Luis Guerra, quien al principio no le dio la mayor importancia, pero a través de una publicación en Twitter, en el 2012, denunció que existía un usuario falso en dicha plataforma utilizando su nombre.

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La comunicadora Yubelkis Peralta también alertó el año pasado sobre una cuenta falsa con sus datos en Facebook acosando y pidiendo dinero.

Miriam Cruz y Vakeró se sumaron a los artistas usurpados en las redes. La merenguera denunció una cuenta en Facebook que dijo desconocer; mientras que el cantante urbano aseguró que un hombre, residente en Nueva Jersey, creó una cuenta en Facebook para estafar, y aclaró que no tenía usuario oficial en dicha red.

“Una figura hace contacto con un ciudadano, pide dinero y lo extorsiona, es también parte, muchas veces, de una visión ilusa y no cuidadosa del usuario en las redes. Es importante no confiarse. En las redes no todo lo que parece ser, es”, explicó el experto en tecnología Hiddekel Morrison.

Otro caso sonado fue el del comunicador Idelfonso Ureña, por el que fueron apresados Jean Carlos Sterling Florentino Rojas y Anderson Arias Florentino (Anderson Daver), quienes a través de Facebook supuestamente ofertaban, en nombre de Ureña, falsas facilidades para ingresar al mundo del espectáculo y la televisión, solicitando sumas entre US$900 y 1,500 dólares. También pedían dispositivos electrónicos como ipads y smartphones.

Anthony Santos también tuvo que salir a aclarar que la única red social que utiliza es Instagram. Su manager, el empresario artístico Lenín Ramírez, afirmó que personas “fantasmas” estaban publicando en Facebook y Twitter cosas de “muy mal gusto” como pornografía, informaciones falsas, comentarios con seguidores y fans que pensaban que era el artista.

Entre los últimos en darse este trago amargo están Cheddy García, quien públicamente anunció que estaban usando su nombre y figura en una cuenta en Facebook ajena a ella y pidió al responsable eliminarla antes de recurrir a la justicia. “En la red que más se presentan casos de suplantación es en Facebook, porque es la que tiene mayor cantidad de usuarios en la República Dominicana y a nivel global, además de ser la más utilizada en el país”, aseguró Morrison.

Lo que dice la Ley

Sin embargo, la usurpación de identidad es un delito penado por una ley creada en el 2007 cuando aún el auge que han adquirido las redes sociales no era tan abarcador como es actualmente. Para ese entonces, de las más populares del momento, solo existían Facebook (2004) y Twitter (2010). Instagram y WhatsApp vieron la luz en el 2010 y Snapchat en el 2011.

La Ley No. 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, explica en el capítulo dos, sobre delitos de contenido; artículo 17 acerca del robo de identidad, especifica que dicha falta se sancionará con penas de tres meses a siete años de prisión y multa de dos a doscientas veces el salario mínimo.

La estafa conlleva penas de tres meses a siete años de prisión y multa de diez a quinientas veces el salario mínimo; el chantaje, de uno a cinco años de prisión y multa de diez a doscientas veces el salario mínimo; y la difamación de tres meses a un año de prisión y multa de cinco a quinientas veces el salario mínimo.

También existen las leyes General de Telecomunicaciones número 153-98, y la 126-02 sobre Comercio Electrónico, Documentos y Firmas Digitales.

Recomendaciones

Actualmente, siguiendo el ejemplo de figuras nacionales e internacionales, uno de los métodos más utilizados para evitar que los fanáticos caigan en el engaño, artistas, comunicadores y personas ligadas al arte con significativo número de seguidores, ponen en sus diferentes perfiles los nombres que utilizan en otras plataformas o, como hizo Anthony Santos, que en su cuenta oficial anuncia si tiene o no usuario en otras redes sociales.

Otro mecanismo es a través de la insignia azul “verify account” o “vuenta verificada”, que garantiza y certifica cuentas oficiales de figuras, empresas y marcas, lo cual previene el robo de identidad. “Las cuentas que suplanta utilizan fotografías, el lenguaje y todo el formato que puede llegar a confundir. Recomienda ver las páginas web de la figura y revisar si esta enlazada o si valida a través de sus cuentas verificadas que tiene otro perfil”, explicó el experto en tecnología Hiddekel Morrison.

Sugirió, además, a las personas que hacen vida pública que siempre comuniquen sus usuarios oficiales en las distintas redes sociales para evitar que su identidad sea suplantada.