Te ves mejor sin maquillaje

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Por Yaneris Michel  Fotografía Fuente externa
Vivimos en la generación de los extremos, y mientras por un lado se lleva el usar toneladas de maquillaje, cejas marcadas, labios prominentes, contouring y demás; al mismo tiempo celebrities como Alicia Keys apuestan a promover el lucir la “cara lavada” y olvidarnos del maquillaje. Si te quieres apuntar a esta última tendencia, te damos las claves a tener en cuenta para su cuidado. ¿El resultado? Los expertos aseguran que será una piel perfecta y fresca.

1. Conoce tu piel

Es lo primero que debes considerar para saber cómo cuidarla. Lo ideal es que acudas a un especialista que pueda realizarte una evaluación a profundidad, sobre todo si presentas algún tipo de condición irregular o imperfecciones.

“A veces se nos olvida que la piel cumple funciones importantísimas de protección, desintoxicación y mantenimiento de nuestro medio interno, y que es necesario darle su valor, no sólo por cuestión de estética”, afirma la Dra. Heidi Abreu Jesurum (heidi.abreu@gmail.com), máster en Medicina Estética de la Universidad de Islas Baleares, Palma de Mallorca (España).

“La piel necesita limpieza, hidratación y protección diaria, y sólo conociendo el tipo de piel que tienes se pueden determinar el tipo de producto necesario para su tratamiento y cuidado diario”,  Dra. Heidi Abreu Jesurum, máster en Medicina Estética de la Universidad de Islas Baleares (España)

2. De adentro hacia afuera

Ya habrás escuchado que “somos lo que comemos”, lo que se refleja en nuestro tipo de piel. En cuanto a nutrición se refiere, la ingesta de frutas y verduras, así como de grandes cantidades de agua, es fundamental para que se mantenga saludable, no importa su tipo, ya que ayudan a propiciar la hidratación y proveer los nutrientes y vitaminas necesarias para mayor luminosidad y elasticidad.

Otros factores internos como los cambios hormonales, el embarazo, la tiroides y alergias, también pueden causar estragos en tu piel, por lo que es sumamente importante que un especialista evalúe cada caso en particular antes de que asumas algún tratamiento.

3. Cuidado con el sol

Aún cuando no te expongas a la luz solar directamente, el calor y sus reflejos pueden provocar irritaciones, manchas y resequedad extrema. “Las radiaciones solares son el enemigo número uno de la piel; dañan las fibras colágenas e hiperpigmentan causando envejecimiento prematuro, manchas y hasta cáncer en la piel. El factor mínimo y óptimo de uso diario para protegernos del sol es un SPF 30”, añade Kirshe Piñeiro (@DraKiki), especialista en medicina estética y antiedad, de la Clínica de Medicina Estética y Dermatología CLIMED.

Es importante que lo apliques diariamente, varias veces al día si te expones mucho a ambientes exteriores. Complementa la protección usando sombreros y gafas.

 4. Combate la resequedad

“La clave para que la piel seca luzca fenomenal está en hidratarla. Con el uso de los productos adecuados puede verse estupenda”, dice Abreu Jesurum.  Para su limpieza, lo más recomendado es usar leche limpiadora, así como aguas termales. Tampoco puede faltar la protección solar en crema y un producto que hidrate a profundidad.

5. Disminuye las ojeras

Sea por herencia o estilo de vida (trabajo muy temprano, maternidad, etc…), las ojeras también pueden interponerse en el deseo de llevar un rostro radiante y libre de maquillaje. Nuestras expertas recomiendan el uso de cremas ideadas para tratar el contorno de los ojos, así como tratamientos de cabina correctivos, en especial parches de vitamina C.

6. Acné: el gran enemigo

Por el mismo factor climático, en nuestro país, los casos de piel grasa y brotes de acné son muy comunes. Para una piel libre de acné, el tratamiento bajo los cuidados de un especialista es vital.

“Usar un dermolimpiador con seboregulador (regulador de grasa) es esencial. Además de un hidratante diario sin grasa y/o protector solar que incluya hidratación en modo de emulsión o serum no grasos”, dice la Dra. Piñeiro de CLIMED. “Por las noches suelo recomendar productos de acción más completa como reparadores, cremas antienjevecimiento o productos que ayuden a minimizar el tamaño de los poros y homogenicen el tono de la piel”, añade.

Contrario a la creencia común, la ingesta de chocolates y grasas no suele estar vinculada con el acné. “Sin embargo, estudios correlacionan la ingesta de lácteos, así como la alta suplementación de Vitamina B6 y B12, con algunos brotes acneicos”, explica la especialista.

7. La tecnología es tu aliada

Es fundamental visitar un especialista para lograr un rostro en condiciones óptimas. Hazlo cuando tu piel lo amerite, antes de viajar a climas extremos, cuando notes cambios en tu cutis, cuando los productos que usabas regularmente “ya no te prueban”, o si necesitas cualquier plan para reparar o prevenir una condición.

Hoy día existen tratamientos de cabina, rápidos y efectivos que te ayudarán.

“El Lunch Hour Lift, (lifting facial con hilos de sustentación) es el procedimiento más solicitado actualmente. Provee una solución ambulatoria y de resultados duraderos para lograr un rejuvenecimiento facial completo”, afirma @DraKiki.

El Botox (toxina botulínica), los hidrafaciales y rellenos de ácido hialurónico también siguen siendo tratamientos muy en boga, sobre todo para comenzar el año con una buena cara.

Tipo de piel

La Dra. Kirshe Piñeiro las explica.

Tienes una piel normal si:

• La textura es regular.

• No tienes problemas de granitos, rojeces o imperfecciones.

• Aparentemente suave y sana.

Tienes una piel grasa si:

• Tu piel es grasosa y brillante, especialmente en la zona T (frente, nariz y barbilla).

• Es propensa a los poros abiertos, puntos negros, rojeces y granitos.

• Es de textura irregular y aparentemente grasosa.

Tu piel es seca si:

• Se siente tirante y rígida, especialmente después del afeitado o de ducharse.

• Es propensa a pelarse y escamarse.

• Aparenta ser desvitalizada y opaca.

Tu piel es mixta si:

• Tienes una mezcla de dos o más de las mencionadas anteriormente.

• Las zonas con grasa se encuentran normalmente en el cuello, nariz y barbilla.

• Las zonas secas están a menudo en las mejillas y puede darse en el cuello.

Tu piel es sensible si sufres de:

• Reacción a la mayoría de los productos de cuidado y de afeitado.

• Tendencia a enrojecerte/irritarte cuando tomas el sol o tienes mucho calor.

• Alergia a ciertas comidas o fragancias, causando irritación o picor.