De Najayo a Sundance

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Por Alexandra G. Roca Foto Fuente externa

Carpinteros, del director, escritor y productor José María Cabral, es el primer film dominicano en clasificar para el festival de Sundance, uno de los más grandes de cine independiente en Estados Unidos.

Con poco presupuesto y mucha pasión Cabral demuestra una vez más que en dominicana se puede hacer un cine de calidad, que ayude a posicionar las producciones locales en la mira internacional.

Solo se han escuchado y leído buenas críticas de la producción, sobre todo por cómo logra conectar con el espectador al mostrar el lado humano de los internos, quienes viven en, probablemente, una de las situaciones y condiciones más tristes y oscuras que una persona pueda soportar.

Los dejamos con José María Cabral. Disfruten.

El origen

¿Cuál fue el punto de partida, lo que leíste, viste u oíste que desencadenó la producción de esta película? 

Empezó cuando un amigo que daba clases en Najayo, me mencionó que allí la gente se quedaba hablando mediante señas por la ventana, a partir de ahí empecé a visitar la cárcel y descubrir, lo que hacen a través de un lenguaje de señas, entonces comencé a interrogar a los internos, y empezamos el proceso de investigación. Fue el contraste de encontrar un lenguaje de amor en una cárcel que me motivó a hacer esta película.

¿Qué tanto te apegaste a la realidad de los presos?  

Todo fue inspirado por la realidad, hay ficción en la manera de narrar los hechos, sobre todo para poder tener la estructura que estaba buscando en el guión, pero los hechos en sí son basados en historias reales.

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El rodaje

¿Cuál fue el reto más grande de la película?  

Poder rodar la película en el tiempo establecido con todas las limitantes que tiene rodar en una cárcel. Junto a eso también el reto era poder buscar un equilibrio entre las actuaciones de los actores profesionales y no profesionales, dirigir a los internos, internas y los agentes penitenciarios fue toda una experiencia completamente diferente a lo que he trabajado anteriormente.

Cuéntanos una anécdota buena o divertida y una que creara un momento de tensión. 

Divertido no es una palabra que defina este rodaje, hubo muchos momentos mágicos y bonitos, sobre todo en la relación que íbamos creando con los internos, pero no necesariamente una experiencia divertida. Al final, estábamos filmando en una cárcel, y eso no tiene nada de divertido. Tensión hubo en varios momentos, sobre todo en la entrada de Jean Jean a La Victoria. En ese momento todos los internos decidieron “actuar” y empezar a darle “cocotazos” al actor, suerte que se controló todo a tiempo y nadie salió herido. Pero debo decir que el apoyo y entusiasmo de casi todos los internos fue muy positivo.

Me imagino que tuvieron que ganarse la confianza de los prisioneros, ¿cómo lo lograron? ¿Cómo fue el control de seguridad durante el rodaje?

Yo estuve nueve meses antes del rodaje en la cárcel haciendo amistades y creando relaciones para ganarme la confianza y respeto tanto de los internos como de la autoridad. Luego unos tres meses antes empezamos a hacer casting con mis actores dentro de la cárcel para que fueran sumergiéndose en el lenguaje. El control de seguridad variaba, llegaba un momento donde nosotros teníamos mucha confianza y podíamos andar tranquilos, pero siempre estábamos siendo cuidados por algún agente de seguridad.

La situación y condiciones de vida de un prisionero pueden ser muy chocantes para alguien que no lo ha vivido en carne propia. ¿Cómo se prepararon emocionalmente para ver una realidad que muchos se imaginan pero muy pocos conocen? 

No hay manera de prepararte, el primer día que visitas la cárcel es triste y fuerte, es como si te dieran un “galletazo” que no esperabas. Poco a poco vas familiarizándote con el lugar y vas aceptando el ambiente. Me imagino que esto también sucede con los internos, los primeros días son un horror, luego se vuelve cotidiano. Por eso, es importante trabajar en hacer un mejor espacio para ellos, no podemos permitir que se vuelva cotidiano.

¿En otras cárceles locales o prisiones de otros países existen idiomas como el de carpinteros? ¿Cuál es el origen de este idioma?

Me han dicho que hay otras cárceles donde usan lenguaje de señas para comunicarse también y tiene mucho sentido, es una buena herramienta si no puedes alcanzar a la otra persona. El “carpintero” tiene más de 20 años en Najayo, se originó con los mismos internos que decidieron inventarse su propio lenguaje de señas para comunicarse entre ellos.

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La producción

¿Cuáles fueron las locaciones?

Najayo hombre, Najayo mujer y La Victoria.

¿Cuál fue el presupuesto de la película?

16.5 millones.

¿Cuánto tiempo duró el rodaje? 

Cuatro semanas.

¿Cómo es el vestuario y la caracterización de los personajes? 

Básicamente todo fue real. Los vestuarios lo pedimos prestados para que fuera la misma ropa que utilizan en vida real. La caracterización vino inspirada de cosas que vimos en la cárcel y el backround de los personajes.

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Sundance

Solo 12 películas de todo el mundo se escogen para competir en la categoría de “World Cinema Dramatic Competition” del festival. Cada año esta recibe aproximadamente 13.000 proyectos cinematográficos y, de entre 4.000 largometrajes, solo quedan entre 110-120 en la selección final. Carpinteros, de José María Cabral lo logró. 

¿Dónde estabas y que sentiste cuando te enteraste que habías entrado a Sundance? 

Estaba en mi casa, había llegado decaído por unas reuniones que no terminaron bien, eran casi las 12 de la noche y me llegó un correo con la aceptación, inmediatamente después empecé a celebrar con un buen trago, jeje!

¿Cómo ha sido estar en Sundance?

La mejor experiencia de mi vida. Conocer tanta gente de la industria, con tanta pasión y talento es lo mejor del festival. En un sitio tan frío hay un calor humano que contrarresta toda la nieve que cae durante la semana. Poder compartir tu película con el público, críticos y nuevos amigos cineastas no tiene precio.

¿Qué aporte social crees que consigas con esta película?

Eso es imposible de predecir o definir. Ya el trabajo está hecho, es una visión distinta a la cárcel y sobre todo a los internos, retratamos el lado humano de los personajes, para que también se pueda ver esas personas desde otro ángulo, otra perspectiva, pero puede que aun así no pase nada. Ya no me toca a mí, el público decidirá.

¿Qué proyectos tienes para futuro?

Tengo un drama que estoy desarrollando. Es un road trip. ¡Es todo lo que puedo decir por ahora!