Solteras, ¿ellas deciden el futuro?

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Por Patricia Crusset

Contrario a lo que sucedía en décadas anteriores, en muchas sociedades ser soltera ahora es sinónimo de felicidad, realización, y sobre todo, poder. En EE.UU. los políticos le están prestando más atención a este sector de la población.

Karla tenía en planes su boda para este 2016. Su novio le había entregado el anillo de compromiso el verano pasado. De inmediato empezaron los proyectos en conjunto. Sin embargo, pasada la emoción del momento, Karla sentía que le faltaba “algo”, y a los pocos meses decidió cancelar el compromiso. “No era mi momento”, nos cuenta. A sus 29 años se siente feliz y realizada; trabaja en lo que le gusta, cursa una maestría, entrena seis días a la semana en el gimnasio, participa en maratones, asiste a la comunidad de su Iglesia, le gusta viajar y una larga lista más de actividades. Aunque ha disfrutado los momentos en los que tiene compañía, un hombre no define su vida ni tampoco se deja llevar por las presión social de que está casi en los 30 y es soltera.

De hecho, este 2016 la escritora estadounidense Rebeca Traister le dio un giro a la visión de la mujer “sin anillo”, en su libro All The Single Ladies, en el que, entre otros aspectos, plantea que las mujeres solteras de Estados Unidos actualmente condicionan la agenda política, incluso, más ahora que nunca. A pesar de que este fenómeno no es nuevo en su país: en el 2009 la proporción de las mujeres que estaban casadas cayó por debajo de un 50%, mientras que a partir de 1980 la media de los matrimonios (que se había mantenido entre 21 y 22 años) aumentó a 27, y actualmente ronda los 29.

Un artículo publicado en BBC Mundo en octubre de 2014 se hacía eco de que el partido de Obama estaba a la caza de las mujeres solteras para conquistar el Senado en las elecciones de noviembre de ese mismo año. “Hay una explicación demográfica para la estrategia: cada vez menos mujeres se casan, por lo que ese grupo ha crecido considerablemente en los últimos años; en la actualidad constituye cerca del 25% del electorado –unos 55 millones de mujeres–”, resaltaba la nota redactada por Lorena Arroyo.

Sin compromiso

“Al final no ha sido únicamente una decisión, sino una mezcla de factores”. Es la explicación que nos da Altagracia Araujo, una ejecutiva de 35 años, sobre su soltería. Para ella, cuando la mujer está segura de lo que quiere se toma más tiempo en desarrollar su proyecto de vida. “Cuando estás en los 20 respondes más a las emociones y a la inexperiencia de la primera adultez. Cuando ya tienes 30, si decidiste estar sola, no vas a cambiar tu paz, tranquilidad y seguridad por cumplir con la sociedad”, agrega.

Aunque no niega que le gustaría tener un compañero de vida, tampoco se siente incómoda sola. Al igual que como plantea Traiester en el artículo que también escribió para la revista The New York Times, Araujo no necesita de un hombre para cumplir con un patrón, y es capaz de llevar su vida social, económica y profesional sola. Hace un año se mudó de la casa de sus padres y vive en un apartamento en el sector de Gazcue. Hay días en los que repasa tener una familia pero eso no detiene su vida. “Pienso que la sociedad está cambiando y se está empezando a vivir lo que se vive en Europa: La gente está pensando en la individualidad y no en compromisos sociales”, concluye.

Corriente social

Aunque se han dado grandes avances, sobre todo en la clase media y media-alta, el caso de Altagracia Araujo aún no es la regla en República Dominicana. “En el país, el tema de las mujeres solteras tiene más una implicación familiar; no creo que haya una especie de tendencia de mujeres que quieren ser solteras”, explica la socióloga Rosario Espinal. Para ella, aún existe el estereotipo de que quien no se ha casado es porque no encontró marido, aunque esa apreciación se construye bajo el argumento de que la mujer quiere una unión matrimonial.

De acuerdo a una nota publicada en el periódico El Caribe, en 2012, en RD habían entonces más de un millón de hogares encabezados por mujeres, y de todas estas jefas de familia, más de la mitad no cuenta con el apoyo de una pareja para cumplir con sus responsabilidades. “La proporción de jefas de hogar que actualmente no tiene pareja, sea por viudez, divorcio, separación o por soltería, es superior al 50%, lo que indica, que si bien la jefatura femenina ha ido en aumento, esto no implica necesariamente un avance en el empoderamiento de la mujer”, establece el informe del levantamiento realizado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE).

“Una mujer soltera no necesariamente  una persona sola”, Rosario Espinal, socióloga.

“En el caso de Estados Unidos, las mujeres solteras son un bloque importante en las zonas urbanas de las grandes ciudades. No quiere decir necesariamente que nunca se han casado, sino que es la vena de una onda liberal”, explica la socióloga y también politóloga. Espinal agrega que cuando la gente soltera vive en un país donde se tiene ingresos que le permiten vivir sola, se crea una sociedad de cierta autonomía. Aunque el panorama está cambiando un poco en la clase media-alta de República Dominicana, aún no está generalizado que una mujer soltera forme su propio hogar. Entre las razones que menciona la experta, además de que la idea de contar con una compañía todavía tiene mucho valor en diferentes sociedades, está que es muy costosa la vida independiente.

En números

La encuesta de la ONE, publicada en una nota del periódico El Caribe en 2012, arrojó los siguientes datos: el 12.5% de los hombres jefes de hogar tiene un estudio universitario, frente al 15.1% de las mujeres; en los grupos más pobres los hogares son dirigidos por hombres en un 26% y 15.5% por mujeres. En grupos económicos más altos, las féminas dirigen el 20.4% de los hogares y los hombres el 18.2%.

Reloj biológico: A mayor edad menor tasa de embarazo

A partir de los 35 años disminuye la fertilidad. Es una realidad irrefutable. “La mujer nace con una cantidad de folículos (óvulos) determinada que hasta su primera menstruación no va a utilizar; luego de ahí, y hasta la menopausia, va a emplear en cada menstruación unos 200 mil, así que en la medida que aumenta su edad van disminuyendo”, nos explica Víctor Montes De Oca, gineco-obstetra y especialista en reproducción humana asistida y director médico de Profert.

Hay pruebas hormonales que el ginecólogo le debe indicar para medir la calidad de los óvulos, entre ellas FSH, LH, Estradiol, además de una sonografía (que se realiza el segundo o el tercer día del ciclo menstrual) para ver la cantidad de folículos que tiene en los ovarios. A mayor edad también aumenta la tasa de abortos espontáneos, y eso se debe a una menor calidad de los ovocitos de la mujer, explica el experto. “En países desarrollados, una de cada cuatro mujeres está buscando su embarazo a partir de los 35 años, por eso la apertura de los métodos de fertilidad”, añade el experto.

Aunque en lo inmediato no esté en tu proyecto de vida formar una familia, lo ideal es que a partir de los 30 años el médico-ginecólogo alerte sobre la posibilidad de tener hijos, y sugiera la opción de congelación de óvulos “porque quizás ahora no quiera uno, pero llega un momento en el que tal vez cambie de opinión”, concluye Montes De Oca.

“En países desarrollados, una de cada cuatro mujeres está buscando su embarazo a partir de los 35 años, por eso la apertura de los métodos de fertilidad. Tienes la opción de congelar ovocitos o embriones”,