GoGreen!

Fecha

, Tendencias

Por Leandro Sánchez / Foto: Kolomiec

Muy por encima de ser una tendencia actual, su empleo tiene múltiples ventajas que podrían remontarse a las civilizaciones antiguas, quienes utilizaban productos naturales para usos cosméticos. Famosa ha sido la leche de burra en la que, según cuenta la leyenda, se bañaba Cleopatra, así como el uso de la henna, el aceite de argán o la miel para tratar la piel o el cabello, que fueron olvidadas dada la aparición de las grandes marcas de cosméticos de finales del siglo XIX.

En nuestros días, debido a la revolución que ha causado la vuelta a una vida más natural, el mundo de la belleza también se ha beneficiado. ¿De qué forma? La esteticista Laura De Castro destaca en primera instancia un mayor respeto por el equilibrio de la piel, así como una mayor tolerancia.

 “Es decir, son productos menos agresivos, afines a la naturaleza humana, sobre todo por la ausencia de ingredientes sintéticos o animales, por ende, son menos frecuentes las reacciones adversas”, detalla.

Pero no sólo eso, la protección del medioambiente es otra de las ventajas: contribuyes a que el planeta sufra menos, pues no sólo los ingredientes deben ser orgánicos, sino que además es importante que los envases sean biodegradables. Y es que por definición, “la filosofía de la cosmética natural preserva el medio ambiente a todos los niveles: desde su cultivo, formulación o fabricación, y a lo largo de toda la cadena de distribución, incluyendo embalajes y reciclaje. Igualmente, debería garantizarse la no experimentación con animales”, explica en su portal web Cruelty Free, entidad internacional que aboga por esto.

Un punto a considerar es ser cautelosa ante su uso, ya que existen en el mercado cosméticos naturales que pueden serlo pero sin tener un certificado que los avale, o al menos el cumplimiento de normativas o garantías que resulten fiables.

“Las casas distribuidoras de sellos orgánicos coinciden en que prohíben el empleo de derivados del petróleo, emulsionantes químico-sintéticos, el filtro ultravioleta, las sustancias aromáticas artificiales y los colorantes”, señala nuestra entrevistada.

Quizás, debido a esta aparente rigurosidad cueste más encontrarlos, pues aunque muchas marcas se comercialicen como naturales, no es así, los cosméticos 100% orgánicos casi siempre sólo se encuentran en establecimientos especializados, así como los componentes para hacerlos en casa. De ahí que su precio es por lo regular elevado. “A diferencia de los cosméticos convencionales, es difícil encontrar este tipo a precios razonables. Un aspecto o textura menos atractivos o una caducidad más corta, de 6 a 9 meses, son otros de los inconvenientes de la cosmética orgánico”, añade De Castro.

Únete al club

 Cada vez más gente opta por una cosmética natural, biológica u orgánica. Si te llama la atención, a la hora de adquirir tus productos o ingredientes procura que estén bajo los siguientes sellos:

BDIH. Uno de los más conocidos, creado en el 2001 por la Asociación Federal Alemana de Industria y Comercio para productos de reforma, dietéticos, complementos nutritivos y cosméticos. Al día de hoy han controlado alrededor de 7.000 productos. Más información en ionc.info.

2. NATRUE. Fundado en 2007; aproximadamente 1.300 productos han sido certificados desde entonces. Los estándares de calidad se basan en las recomendaciones del Consejo de Europa. Encuentra más es natrue.org.

3. ECOCERT. Casa francesa fundada en 2003. Más de 5.000 productos han sido sometidos a los controles que llevan este sello. Para conocer su catálogo ingresa a ecocert.de.

4. DEMETER. Regula la forma de cultivar las materias primas. Los productos de este sello contienen entre 66% y 90% de materias certificadas. Cabe destacar que casi todos los ingredientes empleados podrían también servir a la fabricación de alimentos.

“Los productos orgánicos de belleza son aquellos que en su constitución no podemos encontrar ningún químico u otro tipo de agentes o sustancias que pueden ser dañinas para la salud de nuestro organismo”, Laura De Castro, esteticista.

Homemade

Una aliada perfecta y que tu bolsillo agradecerá en gran manera es la cosmética natural casera; una opción que puedes contemplar tanto para sustituir por completo a la que se comercializa como para combinarlas. “Son muchos los productos naturales que tenemos a nuestro alcance por muy poco dinero para hacer fórmulas personalizadas o para utilizar de forma directa, como el aceite de coco, el vinagre, el bicarbonato, el limón, el yogur, las plantas…”, manifiesta De Castro, quien entiende que rara vez producen alergias, a no ser que seas incompatible con una planta especifica; tu piel no sufrirá en absoluto. Además de que  es más efectiva, pues contiene más componentes activos, aceites para hidratar, vitaminas… Es decir, si en la receta dice que lleva aloe vera ¡lo lleva!