Cómo identificar a un mujeriego

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Por Airam Toribio

Foto: Shutterstock

Mujeriego: dicho de un hombre aficionado a las mujeres (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española). Aficionado: que tiene gusto por alguna actividad o por un espectáculo al que asiste con frecuencia. La realidad es que no se necesita de mucha sapiencia para conocer lo que es un mujeriego, pero sí para reconocerlo.

Algunos de ellos deciden no tener una pareja estable porque prefieren su estado de “Casanova” o “Don Juan”. Otros, aún tengan su pareja, necesitan sentirse como el ‘macho alfa’. Y aunque no lo creas, esto le sucede a muchos aunque no sean womanizer (término en inglés para referirse al mujeriego). De acuerdo a un estudio del portal Psychology Today, un tercio de los hombres encuestados imaginaron encuentros sexuales con más de 1.000 mujeres diferentes.

Ahora bien, del dicho –o la imaginación– al hecho, hay mucho trecho. Entonces, ¿qué hace que un hombre quiera ir por más, en este caso, en el sentido negativo? Pues puede deberse a múltiples factores, desde haber sido víctima de alguna mujer que haya jugado con sus sentimientos, y entonces él decida asumir la actitud a modo de venganza, hasta un patrón cultural aprendido (una sociedad o educación machista).

“Mientras más mujeres necesita un hombre, más vacío es emocionalmente”, Virginia Pérez, psicóloga clínica y terapeuta sexual y de pareja (@virginiaperezr)

Pero todos, aunque pueden haber diferentes tipos, responden a la misma descripción. Es decir, “no se sacian con ninguna mujer por más completa que esta parezca, porque la novedad va a ser el punto de excitación. Se convierten en cazadores, y cuando consiguen su presa es como un trofeo, lo cuelgan y siguen hacia su próxima víctima. Mayormente padecen de trastorno narcisista de la personalidad”, afirma la psicóloga clínica y terapeuta sexual y de pareja, Virginia Pérez. Básicamente necesitan tener el control, y cuando ya lo tienen huyen hacia la izquierda.

Desde el plano familiar, suelen venir de un núcleo donde la madre es la figura dominante, o también puede generarse “por un rechazo de alguno de los padres que crea un vacío existencial por falta de amor paternal”, dice la especialista. En fin, puede que sea una conducta aprendida o mera decisión propia.

Crea fama y…

Casi todos sabemos cómo termina esta frase. Y resulta difícil transformar una conducta negativa ante los ojos de los demás. Pero cuando la persona está dispuesta al cambio, hasta la montaña más alta puede moverse. Cabe destacar que sólo los que tienen gran personalidad son los que buscan ayuda y llevan el proceso más allá de lo superficial, pues cuando la gente siente placer en lo que está haciendo, es muy difícil que busque transformarse. “Es como cualquier adicción, el primer paso sería reconocer que se tiene un problema. Si el hombre no busca ayuda profesional hay un alto porcentaje de que recaiga. El terapeuta guía al hombre para que éste deje de ver a las mujeres como objetos para su satisfacción personal. Necesitan dejar de ser egoístas en sus relaciones y desarrollar empatía genuina”, explica Pérez.

¿Se pueden enamorar? La respuesta sería sí, claro que se enamoran, aunque esto no signifique que estén dispuestos a asumir el compromiso, pues justamente las reglas que vienen con él son lo que lo alejan. En primer lugar, tratan de evitarlo para no salir lastimados emocionalmente, y en segundo, para continuar manteniendo el control… una especie de escudo para no ser de nadie.

 

Mirar no significa nada

Bueno, sí. Significa que algo o alguien captó su atención, pero no quiere decir que por esto lo taches de mujeriego. Según un estudio conducido por Pranjal Mehta, psicólogo social de la Universidad de Columbia (Nueva York, Estados Unidos), publicado en el portal de datos científicos Live Science, cuando un hombre se “come a una mujer con los ojos”, lo hace en piloto automático, y esto se debe a la testosterona, hormona que controla el libido, y que ellos producen seis veces más que nosotras.

En este mismo plano, tener muchas amigas no los hace mujeriegos, aunque es un síntoma común. Así que generalizar sería pecado, pues como apunta el psicólogo clínico y especialista en terapia sexual y familia, Ramón Emilio Almánzar, “hay hombres que por su crianza rodeado de mujeres (madre, abuela, tías, hermanas, etc.), pueden tener mucho más afinidad a socializar con personas del sexo femenino”.

¿El que reciba muchos comentarios de chicas en sus fotos de redes sociales puede ser un factor de alerta?  “No necesariamente. El hombre no puede controlar que le hagan comentarios, pero sí lo que él haga con ellos”, afirma Ramón Emilio Almánzar, piscólogo clínico y especialista en terapia familiar y sexual. Es decir, la actitud que asuma en respuesta a los mismos será el ejemplo perfecto para decidir alarmarte o no.

“El único inconveniente que podría interferir en la amistad es el deseo sexual, pero si el hombre pone límites a sus impulsos, se puede contar con una amistad sana”, afirma Pérez.

Ahora bien, ojo si las amigas aparecen de la nada y nadie de su círculo las conoce, pues el mujeriego generalmente prefiere no exponerse.

¡Identifícalos!

Como dijimos al principio del reportaje, los womanizer, como se les conoce en inglés, suelen ser personas complacientes, seductores, tienen un je ne sais quoi que es parte de su atractivo. Sin embargo, detrás de esto se pueden encerrar muchos temores o inseguridades. Aquí otras cualidades que te ayudarán a identificarlos antes de que te enganches:

* Tiene una inquietud muy latente por la búsqueda incesante de contextos donde pueda ligar mujeres.

*No le gusta estar en casa.

*Realiza actividades donde la pareja no puede ir.

*Pone mayor interés en lo sexual, aún si acaba de conocerte.

*Te tratan como si fueras una propiedad.

*Es mentiroso.

*Prometen algo que después no cumplen.

*Tiene muchos secretos y no se habla fácilmente de sus temas personales.