“Heridas abiertas”, lo nuevo de Paolat De la Cruz en Photoimagen

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Con una exhibición de fotografías intervenidas en mixmedia, la artista visual Paolat De la Cruz presenta en Casa Quien su primera individual, como parte del circuito de actividades del colectivo Photoimagen 2016.

“El racismo, el rechazo al color de piel, a la procedencia de grupos raciales; la negación de orígenes en un escenario de reflexión individual, dieron paso a esta expresión visual que mezcla  diferentes elementos que dan vida a diversas “heridas” emocionales que se han mantenido latentes de generación en generación en los dominicanos.

Las fotografias presentadas han sido intervenidas con azúcar de caña, agua salada del mar Caribe, ron, cloro, detergentes y thiner: sustancias orgánicas y de limpieza con una gran carga simbólica desde los puntos de vista moderno e histórico.

Conversamos con Paolat acerca de esta exhibición (proceso y concepto), que puedes visitar hasta finales de septiembre.

¿Cómo llegas al tema de la expo? Desde hace tiempo experimento diferentes maneras de fusionar la fotografía con el dibujo y la pintura. Y durante una  investigación técnica sobre la historia del revelado y la fotografía, me topé con un documental que cuenta como los rollos antiguos de las cámaras no estaban calibrados para fotografiar gente de piel oscura. Es interesante porque con el tiempo las compañías de film como Kodak se dan cuenta, y al corregir esto lo promocionan como tal en la década de los ochentas, casi un siglo después. Esto me llevó a investigar sobre la apreciación del sujeto en la fotografía: cuando el modelo es una persona de piel oscura, al no estar perfectamente impreso o definido (por exceso de tinta, falta de calidad o falla técnica). ¿Sabe esto el que observa, o sólo piensa que los negros son más feos o poco fotogénicos?  A partir de esto viene un análisis de cómo nos vemos a nosotros mismos.

A raíz de esta investigación, ¿entiendes está el dominicano orgulloso de sus raíces?  Estudié la historia de la formación de la población dominicana desde la llegada de Colón, y se aprecia claramente en los  censos antiguos cómo la población mulata y mixta pasa a ser la mayoría desde el principio; cómo el rechazo al negro se basa en los conflictos con los haitianos, en los recuerdos de la Invasión y en las cosas que pasaron hace más de 150 años. Con esta información fresca, listé una serie de preguntas y entrevisté personas a mi alrededor de tez oscura, buscando entender su percepción sobre: si sabían de dónde venian sus antepasados; qué hacían (cuando los antepasados eran europeos se recordaban con más claridad; cuando eran de las islas o africanos los recuerdos eran muy pocos); si alguna vez han sentido que su color de piel influye en su día a dia y desarrollo como persona; y una serie de preguntas que que dan testimonios de dolor en relación al color de piel, a los antepasados y a la aceptación de la descendencia africana en nuestro país. En base a cada uno de estos testimonios tomé sustancias que tenían que ver con estas historias e intervine sus retratos. Sal y agua del mar Caribe por los viajes en barco; azúcar y ron por los cortadores de caña de azúcar; cloro por las trabajadoras domésticas, thiner por los que trabajaron construcción, y así sucesivamente. Es increíblemente interesante el efecto que tienen estas sustancias en las fotos ya impresas.

¿Qué buscas con esta muestra, en cuanto a percepción-conducta del público? Busco un auto-análisis en cada espectador. Tal vez recordar qué nos causa dolor y por qué. Si éste viene de antes. Si los perjuicios que tenemos los aprendimos de nuestros padres, y ellos de nuestros abuelos. El dolor pasa de generación en generación.

Te refieres a la negación de orígenes, ¿cómo llegas a esta conclusión y ante qué panorama? Aquí hay prejuicios por color de piel, por textura de cabello, por gustos. Es palpable pero nadie habla de eso. Se menciona y todos lo negamos. Tenemos miedo cuando alguien oscuro se acerca, o asumimos profesionalidad con un cabello liso; nos sorprendemos con alguien bien negro diciendo que es dominicano. No sabemos de los abuelos de las islas descendientes de africanos, pero sabemos mucho de los tatarabuelos españoles o franceses, a los cuales no nos parecemos ni un poco. Somos una población mixta, descendemos de multiples viajeros europeos, esclavos africanos y nativos de la isla. Pero a veces que la gente no recuerda eso. Que la genética juega muchos matices, y que en una misma familia de padre y madre, pueden haber blancos y negros, porque un abuelo o un tío era así. Que la mayoría tenemos un tatarabuelo que cortó caña en pleno sol, y puede que también algunos que llegaron en barco con los ojos claros. Somos una multitud de antepasados.

Sobre Paolat. Es una artista visual, diseñadora gráfica y gestora cultural dominicana que inició sus estudios de Bellas Artes en el Gymnasium Lebermatt, en Berna, Suiza. Luego obtuvo un AAS en Diseño & Comunicación Visual de la Escuela de Diseño de Altos de Chavón, afiliada a The New School of Design Nueva York. Ha realizado cursos en Diseño Integrado a la Cultura, Design Thinking, Diseño de Revistas, Edición de Libros y UI/UX. Fue Co-directora del movimiento sociocultural y artístico “Revista Lengua” 2008-2012 junto a Zoilo Pimentel. Ha sido gestora de proyectos culturales internacionales para Brasil, España y las Naciones Unidas.

Su trabajo artístico ha sido seleccionado y distinguido en la Bienal Nacional de Artes Visuales en el país, además ganó el “Premio Joven de la Imagen PhotoImagen. Fue co-fundadora del proyecto de emprendedurismo Pulso Colectivo que estuvo apoyando, formando y trabajando con jóvenes emprendedores. Paolat tiene dos proyectos seleccionados como finalista, para representar a la República Dominicana en la quinta Bienal Iberoamericana de Diseño de Madrid, a celebrarse del 21 al, 25 de noviembre en El Matadero, Madrid.

Para ver y conocer más puedes vsitar su web: http://behance.net/paolat.