¿Por qué somos infieles?

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, Sexo y relaciones

Por Yaneris Michelle

En sociedades patriarcales como la nuestra, y en el mundo en general, es usualmente más aceptable que los hombres sean infieles. A veces hasta se espera o se excusa como algo “normal”, basándose en los argumentos de que ellos, por naturaleza, responden a su deseo sexual de manera más impulsiva, y son más propensos a separar lo físico de lo emocional.

Por el contrario, el hecho de que una mujer sea infiel “choca con una serie de presupuestos culturales según los cuales la infidelidad masculina es tan natural como la fidelidad femenina”, afirma Camila Salgado, Ph.D. en su libro El desafío de construir una relación de pareja. Es decir, para nuestra sociedad, los hombres simplemente son infieles y las mujeres no.

Pero esa realidad está cambiando. Estadísticas publicadas en el 2013 por el Centro Nacional de Investigación de Opinión de los Estados Unidos de América (National Opinion Research Center), indicó que la infidelidad femenina ha crecido un 40% en las últimas dos décadas.

“Ciertamente, con la revolución femenina estamos más empoderadas, tenemos mejores trabajos, somos más activas y, de mano con la era tecnológica que vivimos, las mujeres somos más propensas a caer en una infidelidad. Aunque aún existan muchas limitaciones socioculturales de trasfondo, nos sentimos con más libertad sexual para involucrarnos en cualquier tipo de relación”, dice la psicóloga y terapeuta sexual Liliana Cruz Pichardo.

Tales factores son importantes a la hora de ver las causas más comunes de infidelidad femenina, entre las que se destacan:

Sentirse poco valoradas

El agobio de los quehaceres domésticos, más el propio trabajo; la falta de detalles por parte de su pareja. “El maltrato y el abandono, sobre todo ante la posibilidad de ser tratadas de manera amable por otro varón”, son algunas de las causas iniciales que llevan a una mujer a ser infiel según el libro Sexualidad y vida humana de los autores Carlos Caudillo Herrera y María Antonia Cerna Trujillo.

Venganza

“Para que él sepa lo que se siente”, se dicen muchas mujeres a sí mismas antes de arrojarse a buscar una aventura por despecho. Cuando el hombre las traiciona primero, “la infidelidad hace que muchas mujeres por su enojo o impotencia, busquen a cualquier persona que se cruce en su camino a fin de ser infieles”, afirman los mismos autores. También la mujer que es infiel por venganza, busca herir el ego masculino.

Traumas previos

Un trauma infantil o en cualquier etapa de la vida relacionado con el abuso sexual, puede llevar tanto a hombres como a mujeres a desarrollar una tendencia a la infidelidad recurrente. “Buscan experimentar intensidad emocional dentro de un aura de control, el mismo que no tuvieron cuando sufrieron el trauma original”, explica un estudio publicado por la Fundación Lenguaje Corporal.

“Anteriormente sólo se veían casos donde la mujer cometía infidelidad por falta de ‘cariño’, pero ya el abanico de posibilidades se ha ampliado llegando a encontrarse pacientes que dicen haberlo hecho por experimentar; ya sea por su crianza restrictiva o por demostrarse capaces de vivir con oportunidades igualitarias a los hombres, entre otras situaciones”, explica Cruz Pichardo.

Adicción o insatisfacción sexual

Igualmente se da el caso de mujeres que aprecian a su pareja y se sienten amadas y valoradas, pero no están satisfechas sexualmente. “Podríamos decir que las mujeres usan a un hombre para sus relaciones sexuales y quizás otro para conversar”, dice la psicóloga alemana Gisela Runte en su libro ¿Por qué somos infieles las mujeres?

El tener experiencias nuevas, la adrenalina de lo clandestino, estar en un ambiente no cotidiano, vivir fantasías distintas o satisfacer uno que otro capricho sexual que no se atreven a contar a sus parejas, son otras razones para ir en búsqueda de un amante, sin renunciar a la relación ya establecida.

“Nuestra naturaleza, por lo general, nos inclina a ser más emocionales, por lo que cuando cometemos infidelidad, igual apelamos en primer lugar a un sentimiento o a una emoción, pudiendo ser seguridad, estabilidad, cercanía… incluyendo, por supuesto, el interés sexual”, Liliana Cruz Pichardo, psicóloga y terapeuta sexual.

Las emociones dominan

Según el psicólogo y experto internacional en conducta sexual Robert Weiss, “las diferencias entre la infidelidad masculina y la femenina radican en que las mujeres crean más lazos emocionales. Un 57% afirma sentirse enamoradas de sus aventuras, contra un 27% de casos de infidelidad masculina”.