Calidad VS. Cantidad

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, Sexo y relaciones

Por Ramón Emilio Almánzar. Psicólogo, sexólogo y terapeuta familiar

Actualmente se escucha hablar mucho de sexualidad en los medios de comunicación. Desde hace unos años se observa una apertura a plantear situaciones sexuales, a conversar sobre estos temas, a buscar ayuda.

Como el contexto sexual y todos sus agregados, por lo general, suscitan curiosidad en el ser humano, las publicaciones, generalmente, rondan en el camino del rendimiento sexual y no en el de la calidad. Pareciera que se prepara a las personas para ser competidores sexuales olímpicos, orientados a tener muchos orgasmos, durar mucho tiempo para eyacular, tener varias sesiones de sexo en una misma noche y demás ejecuciones de rendimiento atlético.

Se suele pasar por alto el tema de la calidad de las relaciones sexuales. El tiempo debe ser un referente, no una finalidad. Referente porque se le debe dedicar tiempo a la vivencia de las experiencias sexuales, pero esto no significa que hay que lograr muchas proezas en un corto período, o que cada relación sexual deba ser maratónica.

La calidad implica dedicar un espacio a desarrollar destrezas sexuales, donde cada miembro de la relación pueda tener la oportunidad de expresarse, a tocar y ser tocado… el tema famoso que conocen muy bien los sexólogos, “dar y recibir placer”, siempre.

Es importante destacar que los hombres presentan una orientación más notoria hacia la cantidad. La construcción de la masculinidad se ha fundamentado principalmente en el tamaño del pene y ejecución del hombre en las relaciones sexuales, sumado a esto el tiempo que pueda durar penetrando (mientras más kilométrico sea, más hombre supone ser). En la femenina no se visualiza una relación donde se pueda disfrutar todo lo que se haga, sino que hay una orientación obsesiva por lograr orgasmos, como si esto fuera lo único que contempla una relación sexual,   sin entender que son un resultado más que   un proceso.

Todo esto ocurre por el desconocimiento de una sexualidad objetivamente educada. La mayoría de las personas están formadas en torno a la leyenda y el rumor, y crecen escuchando experiencias de otras personas que tampoco tienen una formación adecuada en temas de esta índole.

Con la prisa actual resulta un tanto tedioso dedicar tiempo de calidad a una relación sexual, pero es necesario que cada vez se llene más el espacio sexual con un contenido vivencial orientado a la calidad de experiencias sexuales satisfactorias, dejando de lado la fantasía ignorante de querer lograr méritos olímpicos en el contexto sexual.