Lizbeth Santos

Fecha

, Pasarela

Fotografía y manejo digital:  

Yael Duval

Estilismo y dirección de arte:  

Enyer Díaz

Estilismo y Post Producción:  

Euris Alonzo y Yael Duval

Maquillaje:  

Ismael Cruz

Peinado:  

Sushy Make-Up and Hair

Asistencia de fotografía:  

Euris Alonzo

Locación:  

Tracadero Restaurante

El año empezó con muy buenas cosas: un súper contrato con Fitness de Nestlé y un matrimonio con Eugene Rault Grullón, a quien llamas “el amor de tu vida”… ¿Qué piensas cuando repasas estos eventos?

¡Me despierto todos los días en total agradecimiento! Lo de Fitness venía en desarrollo desde el año pasado, pero hasta que no me vi en las cajas y vallas no me lo creí. La verdad que todo va de lo más lindo y positivo. Estoy súper feliz.

¿Cuando regresaste a RD pensaste que encontrarías el amor? ¿Recuerdas su primer encuentro?

¡Jamás! Ya me había acomodado a la idea de quedar sola. Es muy difícil conocer a alguien con quien te compenetres, tengas afinidades y similares planes de vida, y yo, a estas alturas del juego y la vida no me iba a conformar con alguien que no fuese especial y reuniera las cualidades que son importantes para mí. Es mucho más difícil aún cuando vienes de un divorcio y las expectativas son más reales, precisas y claras, pero a la misma vez, uno viene con heridas que marcan tus relaciones futuras.

Nuestro primer encuentro fue muy casual y lo recuerdo perfectamente porque fue hace sólo ocho meses. Nos conocimos a través de un amigo, viendo un juego del Mundial de Fútbol en un restaurante donde había mucha gente y mucha “bulla”. Aún así, sostuvimos una muy buena conversación lo cual es difícil: escuchar y hablar más allá de los “bla bla bla” triviales de hoy día.

Habrá quienes piensen que se casaron muy rápido…

A mí el manual de “Cuánto tiempo se debe esperar para casarse” nunca me lo pasaron.  La gente puede pensar muchas cosas, pero al final del día no importa; a nosotros nos importa lo que sentimos, y que después de conocernos y compartir no nos queríamos separar ni para ir a trabajar, ¡eso es único! Uno debe de ocuparse de ser feliz sin hacerle daño a nadie. Lo que otros piensen es irrelevante, nunca mantendrás a las personas contentas, pues todos tendrán una opinión distinta de cómo debes hacer las cosas y cómo debes vivir la vida. Entonces, no serás feliz si no te complaces a ti por complacer a los demás. No creo que los matrimonios dependan de si esperaste meses o años para casarte, dependen de comunicación, comprensión y amor. Conozco personas que se casaron a los pocos meses de conocerse y siguen felices; también conozco aquienes duraron 10 años de novios y se divorciaron a los pocos meses de casarse.

 

¿Cuáles cualidades son las que más admiras de Eugene?

Es el hombre más caballeroso y educado que conozco. Su nobleza no tiene fin. Me considera como nadie, me da todo el cariño que jamás pensé recibir. Es un romántico detallista. Desde que nos conocimos me manda flores semanalmente acompañadas de tarjetas súper expresivas que me hacen sentir la mujer más amada del mundo. Trabaja incansablemente, es excelente padre, lo veo con sus hijos y me derrito; y al conocer a Ricardo (mi hijo), para terminarme de derretir más, hubo conexión al instante. Lo trata como otro hijo suyo, lo hizo su prioridad también, se preocupa por él, se llaman, se escriben… ¿Qué más puedo pedir? Es simplemente el hombre más espectacular que he conocido por mucho. Me fui dando cuenta de esto mientras más lo trataba; me di cuenta que es un hombre maravilloso y que me había enamorado como nunca.

 

¿Es difícil para una persona del medio mantener su vida privada?

La verdad es que uno deja ver o saber lo que uno quiere. Definitivamente yo no soy sólo mi cuenta de Instagram o mi página de Facebook, allí no te vas a enterar que me duele la barriga, que tengo fiebre, que tuve un problema familiar, que estoy limpiando u organizando mi clóset, o si me falta dinero para pagar algo. O sea, soy lo más transparente que puedo en las redes, pero no soy todo lo que se ve o se sabe. Hay cosas a puertas cerradas que son parte de nuestro día a día, y que debe de ser así, pues algo hay que guardarse. Ahora bien, sí es más difícil para personas como yo mantener privacidad, sobre todo porque algo normal o trivial de la vida cotidiana le pasa a uno y ya es un espectáculo, simplemente porque estamos bajo la lupa o azote de muchos que están a la espera de cualquier tropiezo.

 

Se dice que para una mujer es complicado casarse por segunda vez, ¿cómo supiste que Eugene era el indicado?

Bueno… ¡Y más yo que dije que jamás me volvería a casar de nuevo! “Escupí para arriba”, y me cayó. Por eso es que dicen “nunca digas nunca”. No había sentido tal nivel de compenetración con nadie más. Un gran plus fue ver cómo se iba desarrollando todo: nuestra afinidad al pasar el tiempo y que Eugene no interrumpía mis responsabilidades y deseos de superación, no le interesa cambiarme, me acepta como soy, me celebra y me apoya, me deja ser… Corre conmigo en vez de tratar de pararme. Es un hombre suficientemente seguro, maduro y realizado como para estar con una mujer como yo, que soy fuerte y segura de mí misma, que no estoy acostumbrada a resguardarme detrás de un hombre para abrirme camino o seguir adelante.

 

Te casaste en el inicio de la primavera, lo que se considera un tiempo propicio para renovar las energías, ¿fue coincidencia? Yo quería que fuera el primer día de primavera, y que fuera un día 21, así que más perfecto no pudo ser. En este caso, 21 fue el segundo día de la primavera, cuando todo florece, es color y vida, y cayó sábado, que era necesario, pues la celebramos fuera de la ciudad, y queríamos que quienes estuviesen allí se pudieran trasladar sin afectar sus labores o responsabilidades.

 

Lo que más te gusto de tu boda…

¡Todo, en lo absoluto! No hubo nada que no quedara como lo visualicé. Pero definitivamente lo más espectacular fue el Sol cayendo sobre el mar. Lo planificamos para decir sí a la vez que éste se despedía. El atardecer fue la estrella de nuestra celebración de amor. Hacer parte de nuestra boda elementos de la naturaleza era súper importante.

 

El mejor consejo que recibiste:

Disfruta tu día y tu boda, que son demasiado preparativos como para que se vaya tan rápido. Así te quedan lindos recuerdos de la gran noche.

 

La anécdota de tu boda que recordarás por siempre:

Dos cosas: que los más batidos de la boda fuimos los novios, y que al final de la fiesta hubo un shot de tequila que me mando a acostar.

 

Tres palabras que definen este día:

Amor, felicidad y belleza.

 

Si tuvieras la oportunidad de hacer votos, ¿qué escribirías?

¡Uf!, hay demasiado por escribir. Decidí no escribir votos, pues aparte de que el llanto no me iba a dejar hablar, las cosas que puedo escribir de Eugene y todo lo que siento por él, no caben en un simple papel.

 

¿Físicamente cómo te preparaste para el gran día? ¿Qué desayunaste/comiste?

No pude prepararme de ninguna manera. Mientras se acercaba la boda era cuando más trabajo tenía. Compromisos diarios y mil cosas por hacer y coordinar, así que no fui disciplinada con nada en esos días de locura.

El gran día desayuné una taza de cereal Fitness y en el almuerzo comí algo de picar que dejaron en la mesa las amigas que compartían la villa conmigo durante esos días. Estaba ajetreada y entre muchas situaciones no atiné a prepararme nada o pedir algo, es más, ni siquiera tenía mucho apetito. Lo que quería era que dieran las 5:30 p.m. para casarme con el amor de mi vida.